Sr Gallardón:
Soy una mujer, creo que bastará con mi palabra, y no necesitará una prueba fisiológica que lo demuestre.
Empezaré por decir, que más alla de leyes, me consume su paternalismo enfermizo y retrógrado... permítame que use estos calificativos, no como insulto, que bien podría ser, sino como algo que justifica usted con cada una de sus apariciones.
Le informo que desde hace bastantes años, no he permitido la tutela, no de un hombre, sino de ningún otro ser humano... de igual modo que acepto y de buen grado los consejos y sugerencias que los que me quieren bien, y lo demuestran, tienen para con mi persona.
Me considero una mujer adulta, madura y responsable. Capaz de tomar mis propias decisiones en todos los campos que afectan a mi persona. Capaz también, por si eso le perturba, de consultar mis decisiones con aquellos que me quieren, para hacerme una idea de si mis pensamientos iban o no desencaminados. Y fíjese, que soy capaz incluso, de sopesar mis deseos, y los consejos recibidos, y actuar de la forma que creo más conveniente. Todo ello, repito, sin tutelas, ni paternalismos de ningún tipo, sino más bien, con dialogo, y apoyo mutuo.
No le voy a hablar de mi opinión sobre el aborto, pues puede que eso no sea lo que me ha hecho escribir esta carta, o quizá un poco si, pero eso es otro tema. Lo que principalmente me trajo frente al ordenador, fue la sensación de superioridad para con las mujeres que ha demostrado en cada una de sus intervenciones, como si las mujeres, pobres de nosotras, necesitaramos que viniera usted con su suma sabiduría a darnos lecciones de lo que necesitamos para disponer de nuestra libertad. Ya no se trata de dar lecciones morales, sino que va un paso más alla, y nos protege de nosotras mismas, eliminando la opción de decidir para facilitarnos la decisión, porque pobres de nosotras, estamos tan coaccionadas por el mundo entero, que no podemos decidir con lucided, así que nos facilita la decisión, tomándola por todas nosotras.
Sr. Gallardón, ni voy a entrar en sus ganas de protagonismo, ni voy a ejercer mi libertad de expresión de la manera que me gustaría, simplemente, explicarle, que lo del sexo debil es un mito, que hemos evolucionado poco, pero lo suficiente como para que las mujeres seamos conscientes de que no necesitamos un hombre para que tome las decisiones por nosotras, que yo, NO LE TOLERO QUE DECIDA POR MI, porque estoy tan capacitada como usted, para tomar mis propias decisiones, sin supervisión masculina de ningún tipo, así que le pido, o más bien le exijo, que deje de autoproclamarse el salvador de la libertad femenina, porque nada más lejos de la realidad...
14 de mayo de 2013
20 de marzo de 2013
Violencia
Los medios de comunicación hablan de la violencia que están sufriendo los políticos de este país...
Escuchar a González Pons hablar de cosas que para el son inaceptables... Ver a un alcalde y sus secuaces salir por la ventana del ayuntamiento, por miedo a los afectados por las preferentes (a los que acababa de ningunear en el pleno), que les estaban esperando en la puerta, con armas tan peligrosas como sus cuerdas vocales, y una cantidad elevada de adjetivos calificativos esperando en la punta de la lengua para ser arrojados contra ellos... Ver a periodistas ofendidos porque no son formas, justo después de afirmar que llevan 8 años quejándose de la ley de desahucios, entregando cartas, firmas y con movilizaciones pacíficas, sin que NADIE les preste atención... Pero que claro, estas no son las formas....
Permítanme que la indignación que llegue hoy hasta el último pelo de las pestañas... Que llevó años viendo familias expulsadas de sus casas, y arruinadas incluso de futuro... Que llevo años viendo como aumenta el número de gente que va con su carrito de la compra, hasta los contenedores... Que llevó años escuchando estupefacta, como los políticos ningunean, insultan, y faltan el respeto a aquellos a los que están expoliando... Como nos roban la educación y la sanidad pública, como nos dicen que nos jodamos, como nos llaman radicales, violentos, y lo que les da la gana mientras nos cortan ya no las alas, sino hasta las esperanzas... Como nos atizan en las manifestaciones cuando les parece, como nos convierten en esclavos en lugar de ser trabajadores...
Que un día les hizo gracia el "si nos roban los sueños, no os dejaremos dormir"... Pero hoy creo que ya se ríen menos... Espero de verdad que se den cuenta de lo que les rodea... Y de que la violencia la llevan ejerciendo años... pero como eran ellos... no era violencia... señores... esto es lo que han sembrado... ahora no se sorprendan...
Escuchar a González Pons hablar de cosas que para el son inaceptables... Ver a un alcalde y sus secuaces salir por la ventana del ayuntamiento, por miedo a los afectados por las preferentes (a los que acababa de ningunear en el pleno), que les estaban esperando en la puerta, con armas tan peligrosas como sus cuerdas vocales, y una cantidad elevada de adjetivos calificativos esperando en la punta de la lengua para ser arrojados contra ellos... Ver a periodistas ofendidos porque no son formas, justo después de afirmar que llevan 8 años quejándose de la ley de desahucios, entregando cartas, firmas y con movilizaciones pacíficas, sin que NADIE les preste atención... Pero que claro, estas no son las formas....
Permítanme que la indignación que llegue hoy hasta el último pelo de las pestañas... Que llevó años viendo familias expulsadas de sus casas, y arruinadas incluso de futuro... Que llevo años viendo como aumenta el número de gente que va con su carrito de la compra, hasta los contenedores... Que llevó años escuchando estupefacta, como los políticos ningunean, insultan, y faltan el respeto a aquellos a los que están expoliando... Como nos roban la educación y la sanidad pública, como nos dicen que nos jodamos, como nos llaman radicales, violentos, y lo que les da la gana mientras nos cortan ya no las alas, sino hasta las esperanzas... Como nos atizan en las manifestaciones cuando les parece, como nos convierten en esclavos en lugar de ser trabajadores...
Que un día les hizo gracia el "si nos roban los sueños, no os dejaremos dormir"... Pero hoy creo que ya se ríen menos... Espero de verdad que se den cuenta de lo que les rodea... Y de que la violencia la llevan ejerciendo años... pero como eran ellos... no era violencia... señores... esto es lo que han sembrado... ahora no se sorprendan...
15 de noviembre de 2012
Mi martes y 13
Llevo desde marzo trabajando en una empresa... Tengo un contrato de mierda, unas condiciones laborales que apestan y un abono transportes que echa humo, y que sinceramente no creo que al consorcio de transportes le salga rentable. Mi rúbrica debajo de un "fin de obra" se resume en un "mañana no vengas" que puedo escuchar cualquier día.
El resto de mis compañeros, y que conste que utilizo ese término porque no encuentro otro que los defina sin recurrir a calificativos bastante desagradables, son indefinidos, o fijos, según el caso, y evidentemente se pasan el día con la crisis en la boca y la indignación en la punta de la lengua...
Explico esto para que se entienda lo que viene a continuación...
He sido la única en hacer la huelga, ante la mirada sorprendida de todos mis "compañeros", y con un gesto del tipo "eres de esas" que casi me hizo arder la sangre...
Cansada de escuchar argumentos tan elaborados como "no vale de nada", o el clásico "yo no creo en los sindicatos", que han desfilado por la nave, como justificaciones racionales que intentaban dar valor, al que desde mi punto de vista es un acto estúpido e inconsecuente, el de hacer lo contrario de lo que se presupone como lógico. Me explico, por poner un ejemplo, sería como no creer en dios, e ir cada domingo a misa...
Entiendo (o no del todo pero bueno), que no se esté de acuerdo con que estos recortes nos van a llevar a la más absoluta miseria social, que parezca bien que se facilite el despido y se dé carta blanca a los empresarios para que hagan lo que les plazca con los esclav... digo, con los empleados. El caso, es que sí se piensa eso, me parece correcto no hacer la huelga.
Yo esperaba que, dada la actitud criticona de esta gente, dieran rienda suelta a su sindicalismo, que se yo... que se agotaran las pegatinas huelguistas, que hicieran barricadas a la entrada de la nave, gritos revolucionarios... En fin...
Mi fiasco fue en martes y 13, cuando a mi pregunta de "mañana que vais a hacer?", obtuve esta respuesta:"Lo que en todas las huelgas generales"... A lo que mi mente se disparó... Verás, pensé... esta se va a la gran vía de piquete, o algo parecido, pero..no.. Su sentencia fue un hachazo "venir a trabajar "... ¿Qué cara pongo yo? ¿Cómo la miro? ¿Qué pensar de algo así?... Sinceramente pensé que gente así se merecía trabajar 16 horas al día, sin derechos... Porque los derechos que disfrutan, los consiguieron trabajadores que arriesgaron algo más que el sueldo de un día, que no se conformaron, que no sonrieron mientras afirmaban que iban a ser esquiroles convencidos... Que tenían algo que cierta gentuza como esta no tendrá nunca... Principios...
Y así fue como me encabroné como pocas veces en mi vida, un martes y 13...
(Luego contare, como me reconcilie con el mundo)
9 de noviembre de 2012
Sra. Botella
Señora Botella:
Intentare, con todas mis fuerzas, que en esta carta, no haya una sola falta de respeto para con su persona, aunque me va a costar contener a mis sentidos para que no se despachen.
Le pediría de buenas formas que dimita, pero imagino que uno no valora, aquello que le dan sin esfuerzo, y todos sabemos, que a usted mucho esfuerzo no le costó llegar a alcaldesa de madrid, así que no es capaz de entender que significa ser alcaldesa, más allá del trato privilegiado que recibe por serlo de manera hereditaria, y por méritos conyugales.
De todos modos en mi inocencia, se lo vuelvo a pedir, dimita. No es necesario que nos demuestre más sus capacidades, ya han quedado demostradas con creces, desde que su paso por asuntos sociales en el ayuntamiento, donde demostró, que la quedan grandes hasta los zapatos que lleva, o en medio ambiente, en ese tiempo en el que no era boina lo que cubría la ciudad, sino un sombrero de copa, y usted no iba más allá en sus soluciones, que llevarse los medidores de contaminación del centro, a diversos puntos en las afueras, para así poder afirmar que madrid no estaba tan contaminado... Señora mía, eso es la táctica de la avestruz, y en política, debería sentenciar una carrera... Pero lejos de eso, la suya ha sido catapultada, imagino que por eso su esposo tiene esos músculos, para poder subirla bien arriba.
Pero todo eso, queda en simples milongas, en unas bromas de muy mal gusto... Señora, su falta de competencia, su ignorancia, y su incapacidad, ahora llevan un peso que ni su marido es capaz de sujetar... No entro en las responsabilidades en sí de los hechos... No diré aquello de que murieron por su ineptitud, pero si le diré algo... Usted demostró todas sus limitaciones desde el minuto uno después de lo ocurrido.
Usted no supo comportarse, no supo responder, ni mucho menos actuar, usted no supo dar una sola respuesta, usted, ha quedado a la altura de el suelo que pisan las ratas... Usted, no tiene ni principios, ni moral, ni vergüenza... Y creo que con ello no la insulto, sino que simplemente califico sus actos...
Así qué, sin más, le vuelvo a pedir que dimita... Que desaparezca de la vida de este madrid que no la eligió como alcaldesa, que se dedique a comprar peras y manzanas en el puto fin del mundo... Y de todo corazón, a pesar de parecer cruel, le deseo, que críe conciencia, y que al hacer memoria, no la deje volver a dormir...
Intentare, con todas mis fuerzas, que en esta carta, no haya una sola falta de respeto para con su persona, aunque me va a costar contener a mis sentidos para que no se despachen.
Le pediría de buenas formas que dimita, pero imagino que uno no valora, aquello que le dan sin esfuerzo, y todos sabemos, que a usted mucho esfuerzo no le costó llegar a alcaldesa de madrid, así que no es capaz de entender que significa ser alcaldesa, más allá del trato privilegiado que recibe por serlo de manera hereditaria, y por méritos conyugales.
De todos modos en mi inocencia, se lo vuelvo a pedir, dimita. No es necesario que nos demuestre más sus capacidades, ya han quedado demostradas con creces, desde que su paso por asuntos sociales en el ayuntamiento, donde demostró, que la quedan grandes hasta los zapatos que lleva, o en medio ambiente, en ese tiempo en el que no era boina lo que cubría la ciudad, sino un sombrero de copa, y usted no iba más allá en sus soluciones, que llevarse los medidores de contaminación del centro, a diversos puntos en las afueras, para así poder afirmar que madrid no estaba tan contaminado... Señora mía, eso es la táctica de la avestruz, y en política, debería sentenciar una carrera... Pero lejos de eso, la suya ha sido catapultada, imagino que por eso su esposo tiene esos músculos, para poder subirla bien arriba.
Pero todo eso, queda en simples milongas, en unas bromas de muy mal gusto... Señora, su falta de competencia, su ignorancia, y su incapacidad, ahora llevan un peso que ni su marido es capaz de sujetar... No entro en las responsabilidades en sí de los hechos... No diré aquello de que murieron por su ineptitud, pero si le diré algo... Usted demostró todas sus limitaciones desde el minuto uno después de lo ocurrido.
Usted no supo comportarse, no supo responder, ni mucho menos actuar, usted no supo dar una sola respuesta, usted, ha quedado a la altura de el suelo que pisan las ratas... Usted, no tiene ni principios, ni moral, ni vergüenza... Y creo que con ello no la insulto, sino que simplemente califico sus actos...
Así qué, sin más, le vuelvo a pedir que dimita... Que desaparezca de la vida de este madrid que no la eligió como alcaldesa, que se dedique a comprar peras y manzanas en el puto fin del mundo... Y de todo corazón, a pesar de parecer cruel, le deseo, que críe conciencia, y que al hacer memoria, no la deje volver a dormir...
Mi política
Escribo, como si con ello, consiguiera suavizar esta sensación de temblor, de ahogo en la boca del estómago... Pero de un tiempo a esta parte, creo que ni con la escritura lo consigo...
Ya lo he dicho en muchas ocasiones, que me considero, casi por encima de todo lo demás, un animal político... Imagino que porque soy consciente de que es por medio de la política, como se pueden conseguir que las sociedades avancen de verdad...
Por desgracia, en estos tiempos, estoy empezando a ser consciente de que también por medio de ella, se puede retrasar, frenar, y despojar a las sociedades de todo lo que durante décadas han logrado conquistar... No se bien, si es porque los actores de nuestro circo político no son lo bastante capaces, o más bien, porque el mecanismo político, no es que se haya viciado, sino que directamente se ha podrido...
Plantearse delante de las noticias, sean del medio que sean, y estén en el formato que estén, es incendiar el alma... Pero, lejos de salpicar a los políticos a los que pagamos por solucionar esos problemas, ellos viven en un mundo distinto al que nada de eso llega... La gente pasa hambre, se quedan sin casas, pierden el bien más preciado de todos, la vida... Pero ellos continúan usando sus algoritmos lingüísticos para no decir nada y para permanecer en un limbo absurdo, del que estoy convencida que sí no se caen por sí solos, alguien los sacará...
Y temo por encima de todo, que nos lleven límite, y no que perdamos el miedo, que ese creo que tenemos muchos motivos para haberlo perdido ya... Sino que perdamos la esperanza... Porque el día que no nos queden esperanzas, no quedara nada... Y ya no tendremos nada que perder... Y en esas situaciones, el ser humano no es fácilmente reconocible...y eso si que asusta...
Ya lo he dicho en muchas ocasiones, que me considero, casi por encima de todo lo demás, un animal político... Imagino que porque soy consciente de que es por medio de la política, como se pueden conseguir que las sociedades avancen de verdad...
Por desgracia, en estos tiempos, estoy empezando a ser consciente de que también por medio de ella, se puede retrasar, frenar, y despojar a las sociedades de todo lo que durante décadas han logrado conquistar... No se bien, si es porque los actores de nuestro circo político no son lo bastante capaces, o más bien, porque el mecanismo político, no es que se haya viciado, sino que directamente se ha podrido...
Plantearse delante de las noticias, sean del medio que sean, y estén en el formato que estén, es incendiar el alma... Pero, lejos de salpicar a los políticos a los que pagamos por solucionar esos problemas, ellos viven en un mundo distinto al que nada de eso llega... La gente pasa hambre, se quedan sin casas, pierden el bien más preciado de todos, la vida... Pero ellos continúan usando sus algoritmos lingüísticos para no decir nada y para permanecer en un limbo absurdo, del que estoy convencida que sí no se caen por sí solos, alguien los sacará...
Y temo por encima de todo, que nos lleven límite, y no que perdamos el miedo, que ese creo que tenemos muchos motivos para haberlo perdido ya... Sino que perdamos la esperanza... Porque el día que no nos queden esperanzas, no quedara nada... Y ya no tendremos nada que perder... Y en esas situaciones, el ser humano no es fácilmente reconocible...y eso si que asusta...
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