20 de abril de 2010

Tristeza y enfado

Siempre he intentado guardar las formas, reconozco que no siempre lo he logrado, pero me enseñaron desde pequeña, que la educación no basta con tenerla, sino que la clave está en demostrarla... a menudo creo que los políticos de nuestro pais, no tuvieron madre que les corrigiera las actitudes de niños malcriados... de estúpidos seres que más alla de cumplir con sus obligaciones se dedican a pelear por los juguetes que creen en su posesión, sin ser conscientes de lo arriesgada que es esa actitud...

Me cuesta aguantar en las yemas de los dedos las ganas de utilizar onomatopeyas al referirme a los políticos de este pais... me cuesta horrores, no acordarme de más partes de sus familias, me cuesta sudor y lágrimas, no renegar hasta de la sangre que les corre por las venas... porque se están cargando el mundo... nuestro mundo... y ahí están... orgullosos de ello... y yo, frustrada por tener demasiada educación como para desahogarme completamente...

Siempre que hablo de la Memoria Histórica, intento hacerlo desde la educación, pero esto empieza a ser frustrante... Me resulta tan evidente la petición, tan legítima, tan coherente y sensata... pero desde el banquillo de los acusadores se levanta la voz de que es con la intención de romper España, de abrir heridas... y me duelen los dedos de escribir, que no están cerradas... que nunca lo han estado... en gran parte porque ciertos hechos no hacen sino recordárnoslas, porque no se sienten tan lejos... y no somos los que pedimos memoria, sino los que se niegan a concederla, los que abren heridas... porque resulta cada vez más complicado distinguir las libertades... porque me resulta imposible explicarme a mi misma, que vivo en un pais libre y democrático, cuando siguen habiendo miles de cadáveres enterrados en fosas comunes y cunetas, mientras sus familiares les buscan, y que el simple hecho de dejarles que cumplan el sueño del reencuentro, para algunos es algo atroz y peligroso para la democracia... a mi me duele más ver a Fraga como presidente de honor de un partido político... o escuchar a Mayor Oreja soltar pedradas a la dignidad, ya no de la memoria, sino del sentido común... me resulta imposible de creer que no solo los franquistas se acoplaron cambiando de chaqueta a la democracia, sino que ahora, ellos mismos son los que afirman ser sus defensores... empiezo a pasar de no entender, a alucinar...

Empiezo a no entender desde cuando para recordar hay que pedir permiso... empiezo a no entender porque la amnesia es el único antídoto que se les ocurre para las heridas... no entiendo como las victimas de un genocidio son condenadas al olvido... no entiendo como nadie con un mínimo de respeto, puede referirse a los muertos por la intolerancia como lo hacen... no consigo explicarmelo a mí misma, y eso empieza a doler demasiado...

No nos dejaron memoria, y ahora con más razón empezamos a pedir en lugar de recuerdo, justicia... justicia que durante 40 años ha sido inexistente y que por lo visto, no ha mejorado demasiado en los ultimos 30... mi idealismo rompe en pedazos al darme cuenta que el primer juicio del franquismo será el de Garzón a manos de Falange... no deja de significar que la historia sigue dada la vuelta, y que los dictadores siguen alargando su sombra...

Pensé dar un paso más en mi ser de animal político y entonces fue cuando más triste me sentí... un paso? pero hacia donde, si ninguno me convence de nada... si todos quedan parados en las puertas y ninguno se decide a entrar en la sala... un paso a donde?...

Y así me encuentro... bastante perdida, y decepcionada con un mundo que no entiendo... porque no logro entender el miedo que le tienen a la memoria... a colocar todo donde debe... sin glorias ni derrotismos, sin exageraciones ni alardes de nada... sólo por curar de verdad y por primera vez en 70 años las heridas abiertas por una guerra civil... en lugar de ello, preferimos echar sal, vinagre y un poquito de mala hostia... preferimos volver a faltar el respeto a los que si que recuerdan... preferimos ofender a las familias que aun no lograron los reencuentros... y afirmamos que la busqueda de esa verdad, es lo que daña la democracia... y lo que de verdad la daña, es el olvido forzoso... es prohibir recordar