2 de marzo de 2015

Novelando

Y sin saber muy bien cómo, te enfrascas en un sueño raro y empiezas poquito a poco...

Quizá estoy loca, o tal vez sobra el quizá, y soy consciente de que ésto es una locura completa... pero tampoco importa mucho...

Mis recuerdos, en una amplia mayoría, se dividen entre recuerdos relacionados con la música, y recuerdos relacionados con las palabras...

Siempre que he podido, he mezclado ambos placeres... llevo creo que miles de años escribiendo crónicas de conciertos, por el simple placer de dejar testimonio de lo ocurrido, tal vez, para no olvidar nunca lo que me hicieron sentir... hay quien hace miles de fotos, yo, hago una crónica, y a decir verdad, para mí, tiene el mismo propósito... 

Pensar en hacer de ese delirio otra cosa, no se si tiene sentido... cantante sé que no puedo ser, por la salud de la música y de todo el que tenga oidos... pero escribir, pues mira... tan mal, tan mal, no se me da... aunque los piropos siempre me queden grandes... 

Y puestos a enloquecer... pues enloquecemos del todo.. y en lugar de hacer lo que parece normal, pues me tiro ya de cabeza al acantilado, y me vuelvo historiadora de andar por casa, y me pierdo a principios del siglo XIX, que en aquella época, este bendito país, era como para no prendarse de sus días...

Así que, así me encuentro... a medio camino entre la ilusión infantil de quien hace algo que le hace feliz, y la crueldad adulta de quien no sabe si todo esto le quedará grande... el caso, es que mientras esas dos mitades se pelean entre ellas, pues ahí sigo yo... disfrutando...