14 de mayo de 2013

Carta a Gallardon (I)

Sr Gallardón:

Soy una mujer, creo que bastará con mi palabra, y no necesitará una prueba fisiológica que lo demuestre. 

Empezaré por decir, que más alla de leyes, me consume su paternalismo enfermizo y retrógrado... permítame que use estos calificativos, no como insulto, que bien podría ser, sino como algo que justifica usted con cada una de sus apariciones.

Le informo que desde hace bastantes años, no he permitido la tutela, no de un hombre, sino de ningún otro ser humano... de igual modo que acepto y de buen grado los consejos y sugerencias que los que me quieren bien, y lo demuestran, tienen para con mi persona.

Me considero una mujer adulta, madura y responsable. Capaz de tomar mis propias decisiones en todos los campos que afectan a mi persona. Capaz también, por si eso le perturba, de consultar mis decisiones con aquellos que me quieren, para hacerme una idea de si mis pensamientos iban o no desencaminados. Y fíjese, que soy capaz incluso, de sopesar mis deseos, y los consejos recibidos, y actuar de la forma que creo más conveniente. Todo ello, repito, sin tutelas, ni paternalismos de ningún tipo, sino más bien, con dialogo, y apoyo mutuo.

No le voy a hablar de mi opinión sobre el aborto, pues puede que eso no sea lo que me ha hecho escribir esta carta, o quizá un poco si, pero eso es otro tema. Lo que principalmente me trajo frente al ordenador, fue la sensación de superioridad para con las mujeres que ha demostrado en cada una de sus intervenciones, como si las mujeres, pobres de nosotras, necesitaramos que viniera usted con su suma sabiduría a darnos lecciones de lo que necesitamos para disponer de nuestra libertad. Ya no se trata de dar lecciones morales, sino que va un paso más alla, y nos protege de nosotras mismas, eliminando la opción de decidir para facilitarnos la decisión, porque pobres de nosotras, estamos tan coaccionadas por el mundo entero, que no podemos decidir con lucided, así que nos facilita la decisión, tomándola por todas nosotras.

Sr. Gallardón, ni voy a entrar en sus ganas de protagonismo, ni voy a ejercer mi libertad de expresión de la manera que me gustaría, simplemente, explicarle, que lo del sexo debil es un mito, que hemos evolucionado poco, pero lo suficiente como para que las mujeres seamos conscientes de que no necesitamos un hombre para que tome las decisiones por nosotras, que yo, NO LE TOLERO QUE DECIDA POR MI, porque estoy tan capacitada como usted, para tomar mis propias decisiones, sin supervisión masculina de ningún tipo, así que le pido, o más bien le exijo, que deje de autoproclamarse el salvador de la libertad femenina, porque nada más lejos de la realidad...  

2 comentarios:

Ladrón de Guevara dijo...

Habrá políticos ambiciones, ruines, ladrones, corruptos, déspotas, dictadores, pusilánimes, idiotas, y un largo etc detrás...

Pero que un desgraciado como este tenga en su poder la palabra justicia y se problame Profeta de la moral, me repatea el hígado hasta límites inimaginables.

Gracias por tu carta.

Cuídate.

EL Diario de Ely dijo...

¡BRAVOOOOO!