La magia aparece de repente, te invade y colapsa los sentidos... no da tiempo a mirar, a escuchar ni a sentir todo lo que nos gustaría... la música llena el alma hasta que parece que se va a escapar por los poros... para ser sincera, no creo que nadie que haya conocido esa sensación sea capaz de renunciar a ella...
Y no solo se trajo la luna debajo del brazo, sino que la puso a nuestros pies... el señor Quique González, no nos regaló música, sino que más bien, nos colmó de emociones, y nos dejó participar de un espectáculo de esos inolvidables...
Y la sonrisa, era complicado retirarla del rostro, gente tan variada, tan distinta, se unió en una sola voz con la intención de hacer de aquel concierto, un momento inolvidable... un momento con el que recuperar la fe en la posibilidad de que el mundo, mejore con la banda sonora adecuada... con la fe de que ciertos momentos, no tienen precio, pero si un valor incalculable...
A todos se nos olvido la hora gélida que pasamos en la puerta esperando que nos dejaran entrar... a todos se nos fue de la cabeza la sensación de no sentir los pies, tal vez porque no es tan habitual sentir, el alma a flor de piel... pero ahí estaba... poniendo firme cada poro, intentando escaparse...
Sin duda, si en algún momento lo dudé, el Sábado, recuperé todas las esperanzas de que la magia, es algo más que una realidad, digan lo que digan las discográficas, hay vida más allá de Luis Miguel...
22 de diciembre de 2009
6 de noviembre de 2009
Hoy
Podría hablar de muchas cosas, será que no dan motivos... La política huele a podrido, y ya no sólo hablo de los políticos en general, sino de demasiadas particularidades... La lucha de poder en el seno del PP, empieza a ser encarnizada, lo que lejos de divertirme me preocupa... no por su bienestar, no he cambiado tanto, más bien me preocupa que tras la caida en picado del Sr. Rajoy, el que llegue (o la que llegue) detrás de él, nos haga recordarle con añoranza de tiempos mejores...
Pero hoy la verdad, me son bastante indiferentes... quizá mañana vuelvan a preocuparme, o tal vez no, porque mañana tengo mi fiesta de cumpleaños... tal vez sea pasado... o puede que tampoco, quien sabe...
Hoy me son indiferentes, porque hoy recibí una gran noticia... el día 16 empiezo a trabajar... sí... aunque suene increible... el día 16, vuelvo a empezar... y más allá de sueldos, de profesiones o de un largo etcétera de motivos... hoy me siento feliz... como si de nuevo me sintiera en el mundo después de un tiempo viéndolo desde fuera...
Mañana, más que mi cumpleaños, celebraré salir de la estadística del INEM, a pesar de la política de mierda que se está haciendo en este país...
Salud!!!
Pero hoy la verdad, me son bastante indiferentes... quizá mañana vuelvan a preocuparme, o tal vez no, porque mañana tengo mi fiesta de cumpleaños... tal vez sea pasado... o puede que tampoco, quien sabe...
Hoy me son indiferentes, porque hoy recibí una gran noticia... el día 16 empiezo a trabajar... sí... aunque suene increible... el día 16, vuelvo a empezar... y más allá de sueldos, de profesiones o de un largo etcétera de motivos... hoy me siento feliz... como si de nuevo me sintiera en el mundo después de un tiempo viéndolo desde fuera...
Mañana, más que mi cumpleaños, celebraré salir de la estadística del INEM, a pesar de la política de mierda que se está haciendo en este país...
Salud!!!
27 de octubre de 2009
Crónica del Pay-Pay
Siempre, es un nuevo reto... ponerme frente al ordenador, y lograr explicar qué ocurrió... como si no lo hubiera hecho nunca... como si fuera la primera vez... imagino que es una buena excusa, para volver a vivirlo del mismo modo... o tal vez, no se trate de una excusa, sino de una necesidad emocional...
Es verdad... las canciones, suelen ser casi las mismas... pero, ese casi, es el que da sentido a cada uno de los conciertos a los que asisto... porque, por suerte, el ánimo del artista varía según el día, aunque las ganas siempre sean similares... porque, por fortuna, el del público tampoco se repite y eso hace diferente cada concierto... porque era de nuevo en el Pay-pay, y Cádiz, es una buena ciudad para enamorarse cada día de ella... porque la magia de la música, hace de ella un milagro irrepetible... porque lograr aislarse por unas horas del mundo, y construir una pequeña burbuja en la que todo sea un poco más fácil, nunca dejará de sorprenderme...
Y al final, (y puede que también al principio), eso son los conciertos para mí... una especie de burbuja, en la que todo cobra sentido... en la que los muros que nosotros mismos ponemos, se vienen abajo, y simplemente te dejas llevar... es un pequeño paraiso, del que resulta complicado desprenderse...
Marwan, logró de nuevo el milagro... es cierto que no soluciona los problemas, no hace que dejen de doler las heridas, pero si nos deja mirarlas de frente, y eso siempre facilita la cicatrización... entona frases que nosotros habríamos querido pronunciar con esa contundencia... nos deja soñar, sin preguntas ni medias tintas... disfrazarte con un chandal, con el que podamos correr detras del tiempo... nos deja despegarnos del frío, y buscar besos entre camisones y pijamas... nos deja jugar con las palabras para intentar cambiar el mundo...nos deja pensar en una madre, con aquello que siempre hubieramos deseado decirla... nos pone la piel de gallina, mientras cuenta y canta su amor por ella... y cada vez que escucho esa canción, la piel se encrespa y las lágrimas se agolpan en el alma... nunca dejará de sorprenderme una canción tan grande... nunca entenderé como se pueden poner tantos sentimientos en un pentagrama y que suene tan gigante...
Cada canción, decide acariciarte o simplemente sacudirte la memoria... cada canción, evoluciona desde la vez anterior, y descubres que ciertas cosas, ya no significan lo mismo... que el paracaidas que tanto dolió, ahora es un pasado que te hizo mucho más fuerte... que las lágrimas que antes te pedía cada acorde, ahora dejaron de doler... y eso no hace que la canción deje de tener sentido, sino que le da uno bien distinto... la conciencia de que el pasado, nos trajo aquí... y sin aquella caida al vacío, mi vida, no sería la misma...
La distancia de Cómo decirte, ahora me resulta lejana... a pesar de ser muchos los días en los que la nostalgia apenas dejaba respirar... escuchar esa canción, me deja mirarme... me permite verme tiempo atrás, cuando el miedo me hacía preguntarme si aquello tenía sentido... me recuerda que logré ser valiente, y entre los dos, conseguimos incluir la esperanza en el menú y ahora cada día, lo soñamos juntos...
La música de Marwan, me reconcilia con el mundo ... fueron varias horas de concierto... con momentos de risa... con kleenex pegados en la frente, con bromas con el público, con chistes... con Pep Guardiola de presidente... con ausencia de grito mariachi... con historias de trenes y futbol... con colaboraciones llenas de amor propio... con complicidades en forma de sonrisa... con dedicatorias que se agradecen en el alma... con manos que se estrechan... con los sentidos y los sentimientos a flor de piel... con magia...
Son muchos los conciertos a los que he asistido... tengo la suerte de no recordar ya los años que llevo escuchando a Marwan... y tengo que reconocer, que crece sin darnos cuenta... que ya no es que el público se agolpe esperando poder ver el concierto (y después...), que ya no es la certeza de poder invitar a cualquiera a un concierto suyo, con la casi plena seguridad de que repetirá, que ya no es la confianza de que saldrás de allí mejor de lo que llegaste o de que te sentirás, sin duda alguna, parte importante de cada canción... es más bien, la sensación de que aun le queda recorrido... de que lo mejor aun no lo hemos escuchado... de que crecer, es un hábito, en ese chaval rizoso con la guitarra en los brazos y el alma puesta en cada nota...
Es verdad... las canciones, suelen ser casi las mismas... pero, ese casi, es el que da sentido a cada uno de los conciertos a los que asisto... porque, por suerte, el ánimo del artista varía según el día, aunque las ganas siempre sean similares... porque, por fortuna, el del público tampoco se repite y eso hace diferente cada concierto... porque era de nuevo en el Pay-pay, y Cádiz, es una buena ciudad para enamorarse cada día de ella... porque la magia de la música, hace de ella un milagro irrepetible... porque lograr aislarse por unas horas del mundo, y construir una pequeña burbuja en la que todo sea un poco más fácil, nunca dejará de sorprenderme...
Y al final, (y puede que también al principio), eso son los conciertos para mí... una especie de burbuja, en la que todo cobra sentido... en la que los muros que nosotros mismos ponemos, se vienen abajo, y simplemente te dejas llevar... es un pequeño paraiso, del que resulta complicado desprenderse...
Marwan, logró de nuevo el milagro... es cierto que no soluciona los problemas, no hace que dejen de doler las heridas, pero si nos deja mirarlas de frente, y eso siempre facilita la cicatrización... entona frases que nosotros habríamos querido pronunciar con esa contundencia... nos deja soñar, sin preguntas ni medias tintas... disfrazarte con un chandal, con el que podamos correr detras del tiempo... nos deja despegarnos del frío, y buscar besos entre camisones y pijamas... nos deja jugar con las palabras para intentar cambiar el mundo...nos deja pensar en una madre, con aquello que siempre hubieramos deseado decirla... nos pone la piel de gallina, mientras cuenta y canta su amor por ella... y cada vez que escucho esa canción, la piel se encrespa y las lágrimas se agolpan en el alma... nunca dejará de sorprenderme una canción tan grande... nunca entenderé como se pueden poner tantos sentimientos en un pentagrama y que suene tan gigante...
Cada canción, decide acariciarte o simplemente sacudirte la memoria... cada canción, evoluciona desde la vez anterior, y descubres que ciertas cosas, ya no significan lo mismo... que el paracaidas que tanto dolió, ahora es un pasado que te hizo mucho más fuerte... que las lágrimas que antes te pedía cada acorde, ahora dejaron de doler... y eso no hace que la canción deje de tener sentido, sino que le da uno bien distinto... la conciencia de que el pasado, nos trajo aquí... y sin aquella caida al vacío, mi vida, no sería la misma...
La distancia de Cómo decirte, ahora me resulta lejana... a pesar de ser muchos los días en los que la nostalgia apenas dejaba respirar... escuchar esa canción, me deja mirarme... me permite verme tiempo atrás, cuando el miedo me hacía preguntarme si aquello tenía sentido... me recuerda que logré ser valiente, y entre los dos, conseguimos incluir la esperanza en el menú y ahora cada día, lo soñamos juntos...
La música de Marwan, me reconcilia con el mundo ... fueron varias horas de concierto... con momentos de risa... con kleenex pegados en la frente, con bromas con el público, con chistes... con Pep Guardiola de presidente... con ausencia de grito mariachi... con historias de trenes y futbol... con colaboraciones llenas de amor propio... con complicidades en forma de sonrisa... con dedicatorias que se agradecen en el alma... con manos que se estrechan... con los sentidos y los sentimientos a flor de piel... con magia...
Son muchos los conciertos a los que he asistido... tengo la suerte de no recordar ya los años que llevo escuchando a Marwan... y tengo que reconocer, que crece sin darnos cuenta... que ya no es que el público se agolpe esperando poder ver el concierto (y después...), que ya no es la certeza de poder invitar a cualquiera a un concierto suyo, con la casi plena seguridad de que repetirá, que ya no es la confianza de que saldrás de allí mejor de lo que llegaste o de que te sentirás, sin duda alguna, parte importante de cada canción... es más bien, la sensación de que aun le queda recorrido... de que lo mejor aun no lo hemos escuchado... de que crecer, es un hábito, en ese chaval rizoso con la guitarra en los brazos y el alma puesta en cada nota...
8 de octubre de 2009
Mientras duermes...
Es demasiado tópico y típico... pero no puedo remediarlo...
Anoche, en una de las múltiples veces en las que me desperté, noté como su mano se acercaba a mi cintura, y como despacio, su cuerpo se iba acercando pausadamente al mío. Se acurrucó definitivamente a mi espalda, y simplemente, siguió durmiendo...
Creo que es un buen resumen de la felicidad...
Anoche, en una de las múltiples veces en las que me desperté, noté como su mano se acercaba a mi cintura, y como despacio, su cuerpo se iba acercando pausadamente al mío. Se acurrucó definitivamente a mi espalda, y simplemente, siguió durmiendo...
Creo que es un buen resumen de la felicidad...
6 de octubre de 2009
De busquedas y bienvenidas
Hoy rebusco razones para escribir... no las encuentro en la política, que se va pudriendo de a pocos, o a grandes pasos... el "Tú más", adquiere tintes deprimentes y las ideas brillan por su ausencia... hoy necesito refugiarme en algo que tenga lógica, y desde luego la política de este pais, no cumple ese requisito...
Busco y encuentro, mil razones para perderme en las palabras que nunca dije, o en aquellas que he escrito en demasiadas ocasiones, pero no importa demasiado si son o no de estreno, al final lo único importante son sus significados...
Y la esperanza hoy adquiere un matiz diferente... porque la encuentro a diario, porque sin buscarla se asoma a mis ojos, o tal vez, porque el amor que siento me hace verla en todas partes... Esperanza de tiempos mejores, a pesar de ser consciente, de que ni la crisis, ni las decepciones sufridas, hacen de éstos, malos momentos... tal vez la experiencia me demuestra, que soy afortunada... por sus ojos, por sus manos, por todo aquello que me llena el alma cada vez que sonríe... pero también sé, que llegarán tiempos mejores... tiempos en los que los números rojos no nos miren de reojo por la mirilla... tiempos en los que no nos acompañe esta sensación de llegar al final por los pelos... tiempos, en los que las preocupaciones por como cuadrar las cifras no aparezcan en las conversaciones...
Y la familia crece, en todos los sentidos... Ismael hizo acto de presencia, despues de casi 9 meses de espera... mostró sus ojos y sus grandes manos... unas manos con las que nos sujetará a los demás a la vida, a su vida... unas manos con las que nos defenderá de las sombras... unas manos a las que aferrarse para entender, lo que realmente vale la pena, lo que de verdad, es importante... lo que significa vivir...
Sentirse parte de algo, es siempre grato y confortable... sentirse parte de mi familia, sin duda, pasa a ser un orgullo... es difícil de explicar, más por alguien que no acostumbra a las muestras de cariño... la vida me enseñó más de lo que me hubiera gustado aprender... comprendí hasta donde me quieren los míos... les hice pasar una prueba de amor de la que no me siento orgullosa, pero de la que sin duda alguna, salí mucho más fuerte... hoy mi madre, mi hermano, mis primos y mis tíos, son algo más que unos nombres en el libro de familia... son algo más que mi sangre... son mis pilares, mis cimientos y mis cables a tierra...
Siempre me asustó, la adaptación a la familia de Jose... no estar a la altura de lo esperado, no cubrir las espectativas... inseguridades varias subidas a la espalda... ahora certezas confirmadas de que la familia, sin duda, no sólo la hace la sangre...
En unos días, bajaré a Cadiz... a conocer al pequeño Ismael... ya estoy emocionada aunque parezca difícil... sé que como siempre, no se me notará, pero... la realidad es que estoy contando las horas...
Al final está claro, que hay muchas razones para escribir... tenga o no sentido, motivos para las palabras siempre existen...
Busco y encuentro, mil razones para perderme en las palabras que nunca dije, o en aquellas que he escrito en demasiadas ocasiones, pero no importa demasiado si son o no de estreno, al final lo único importante son sus significados...
Y la esperanza hoy adquiere un matiz diferente... porque la encuentro a diario, porque sin buscarla se asoma a mis ojos, o tal vez, porque el amor que siento me hace verla en todas partes... Esperanza de tiempos mejores, a pesar de ser consciente, de que ni la crisis, ni las decepciones sufridas, hacen de éstos, malos momentos... tal vez la experiencia me demuestra, que soy afortunada... por sus ojos, por sus manos, por todo aquello que me llena el alma cada vez que sonríe... pero también sé, que llegarán tiempos mejores... tiempos en los que los números rojos no nos miren de reojo por la mirilla... tiempos en los que no nos acompañe esta sensación de llegar al final por los pelos... tiempos, en los que las preocupaciones por como cuadrar las cifras no aparezcan en las conversaciones...
Y la familia crece, en todos los sentidos... Ismael hizo acto de presencia, despues de casi 9 meses de espera... mostró sus ojos y sus grandes manos... unas manos con las que nos sujetará a los demás a la vida, a su vida... unas manos con las que nos defenderá de las sombras... unas manos a las que aferrarse para entender, lo que realmente vale la pena, lo que de verdad, es importante... lo que significa vivir...
Sentirse parte de algo, es siempre grato y confortable... sentirse parte de mi familia, sin duda, pasa a ser un orgullo... es difícil de explicar, más por alguien que no acostumbra a las muestras de cariño... la vida me enseñó más de lo que me hubiera gustado aprender... comprendí hasta donde me quieren los míos... les hice pasar una prueba de amor de la que no me siento orgullosa, pero de la que sin duda alguna, salí mucho más fuerte... hoy mi madre, mi hermano, mis primos y mis tíos, son algo más que unos nombres en el libro de familia... son algo más que mi sangre... son mis pilares, mis cimientos y mis cables a tierra...
Siempre me asustó, la adaptación a la familia de Jose... no estar a la altura de lo esperado, no cubrir las espectativas... inseguridades varias subidas a la espalda... ahora certezas confirmadas de que la familia, sin duda, no sólo la hace la sangre...
En unos días, bajaré a Cadiz... a conocer al pequeño Ismael... ya estoy emocionada aunque parezca difícil... sé que como siempre, no se me notará, pero... la realidad es que estoy contando las horas...
Al final está claro, que hay muchas razones para escribir... tenga o no sentido, motivos para las palabras siempre existen...
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