25 de abril de 2011

Abril

Y un día como otro, te levantas, miras a tu alrededor, y te das cuenta que la vida va pasando... que el mundo cambió y tu apenas te diste cuenta... que los treinta ya son algo más que un hecho, y la biografía empieza a hacerse más extensa.... 

Que la adolescente radikal que quería echar abajo el mundo, ha dado paso a la sensatez, y al sueño de otro mundo si, pero sin incendiar el anterior... que es cierto, las ideas no son tan distintas, pero ahora tienen multitud de matices y adornos en los bordes... que los sueños son más concretos, más reales... 

Que los principes no existen, aunque si los primpices... y que de su mano el mundo sin duda, es un lugar más habitable... 

Un día, sin saber muy bien cómo, ni cuándo, te das cuenta de que ya no eres una niña, aunque sigas jugando con las cariocas a la mínima ocasión, y riendo y llorando con algunas cosas como si no lo hubieras hecho nunca...

Lo que más me duele, es ver algunas cosas que quedaron atrás, pero así ha de ser... y ahí han de quedar...

Duele entender las tripas de la política, y darse cuenta de que el interés es lo que mueve el mundo, y el dinero lo que marca el sentido del giro... y que aun así, en mi mundo, ese que invade cada pared de mi casa, el dinero no encuentra por donde manipularnos... no manda, y eso debe de tenerle enfadado... lo siento, pero que se joda... siempre pensé que lo que con dinero se compra, por dinero se vende... y prefiero que esa idea se mantenga en mi cabeza...

Hace daño ver como tantas cosas se desmoronan, pero también cicatriza las heridas el ver como otras tantas van creciendo...   

Y si, podría hablar de muchas cosas, de política, de pleitos, de políticos, de jueces, de etarras, de asesinos, de ladrones o de estafadores... pero hoy sólo tenía ganas de hablar de mi, y creo que todo eso cada día me queda más lejos...

Los años han pasado, es cierto.... y sin embargo, ciertas cosas no han cambiado... la música sigue siendo protagonista de casi cada minuto... sigue marcando las mareas de este mundo de locos... que no es otro que mi mundo... es cierto, ya no soy una niña... pero también lo es, que quizá ya no quiera serlo...