7 de julio de 2011

Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió...

No se porqué, cuando el viento arrecia en mi vida, necesito echar raices en aquello que me hace sentir un poco más fuerte... y quizá por eso me agarro a su pecho, o me escondo detrás de los acordes de las canciones que me reconcilian con el mundo... quizá por eso, busco en sus ojos una calma, que esa otra vida no me aporta... quizá por eso me encierro un poco en ese pequeño mundo en el que las miserias, no son capaces de entrar... 

Un trabajo, sólo es eso... dicen las malas lenguas, (y las buenas también), que debo estar contenta, que tengo suerte... que mucha gente querría encontrar algo así... y yo me pregunto como de bajo vamos dejándonos caer... como, la miseria se agarra a los pechos de tantos despreciables seres que se hacen fuertes en la necesidad ajena...

No es el trabajo en sí, es de lo mío, grabar las becas de los colegios... un trabajo sencillo, pero que a ratos se convierte en una simple demostración de lo insignificantes que quieren que seamos... tonos de voz, actitudes en gente que carece de aptitudes y que demuestran con creces su incompetencia más absoluta, pero que son incapaces de llegar ya no a reconocer sus propios errores, sino a verlos... porque están demasiado subidos en sus egos, en sus supuestas superioridades... 

Piltrafillas venidos a más, o al menos eso se creen ellos... mercenarios que hace unos meses no eran sino uno más en la multitud, y que después de ser señalados por un dedo misterioso, sin que nadie entienda la razón de porqué les eligió a ellos, ahora se creen de una casta superior a la de otros simples mortales... Gentuza que no tiene capacidad, ni capacitación, que no tiene educación ni mucho menos principios... que habla de despedir a los trabajadores como si fuera elegir la camisa que se pondrán por la tarde... que se enorgullecen de decidir quien sigue y  quien no, sin más argumentación que la de porque les parece a ellos... y que menosprecian a los que no saben defienden pasándoles por encima siempre que les es posible...

Ofendida, así me siento... frustrada porque necesito el trabajo... indignada porque eso es lo que quieren los que están por encima... que seamos simple mano de obra... que podamos entrar y salir sin que nadie, salvo nosotros sufra por ello... flexibilidad que no es otra cosa, que decirte de un dia para otro, si seguirás teniendo curro... que te puedan despedir estando de baja... que el empresario esté siempre protegido de los desalmados trabajadores, que no son sino unos vagos y unos interesados... porque ya les vale, que solo trabajan por dinero... 

Desencantada con el mundo, con la política, con los sindicatos... esperanzada con otros movimientos pero consciente de su paso lento (y convencida de ello)... siendo consciente de que años atrás habría mandado a la mierda directamente a más de uno e incluso habría utilizado para ello unos cuantos improperior barriobajeros de esos que me brotan de las tripas... pero el alquiler hay que pagarlo, y tengo que conformarme con ser un poco respondona, pero siempre guardando las formas... Y no, por mucha falta que me haga, no pienso dejar que me pisen... me lo impediría el espejo en el que no podría volver a mirarme... pero eso no quita para que me ofenda ver lo que hacen... y la impunidad con la que lo hacen... 

Indignada, para variar...