26 de agosto de 2008

Una nueva vida

Es difícil empezar a contar algo así... cuando la vida cambia tanto de repente, los cimientos tiemblan, y a menudo se tiene la sensación de que los pies no están del todo seguros... pero entonces, aun no se cómo, de algún modo se afianzan aun más los pasos...

Errores, evidentemente ellos siguen formando parte de mis días, me sigo equivocando una y otra vez... pero también intento aprender de ellos... intento no cometerlos más, crecer al conocerlos, porque de algún modo me ayudan a conocerme...

Mi poster del Principito sigue esperando un marco, para reinar en la habitación de los sueños... una habitación aun sin casi nada, salvo el Che, que decidió venirse a vivir a Getafe...

A golpes con la cartilla del banco, a menudo creo que el que inventó el dinero inventó una gran cadena que nos corta las alas... no se si será la crisis o la realidad... pero me empeño en intentar engañar a ambas, calculadora en mano...

El corazón se acelera en el pecho... cada día... montones de planes se agolpan en nuestro futuro, mientras peleamos como podemos porque se vuelvan presentes... de momento tenemos mucho más de lo que teníamos... de momento engañamos a 700 km, y los volvimos centímetros... y estamos cerca... no solo nuestros cuerpos... le siento cerca, pero sin subirse a mis alas... quiero estar cerca, pero sin subirme a las suyas... quiero seguir queriendole cada día, pero que la dependencia y la rutina no nos coman... no quiero ser su mundo, sino formar parte de él... quiero que ambos tengamos la libertad de querer seguir estando juntos cada día... no se explicarme, sólo se sentirlo...

Una nueva vida sigue creciendo... yo quiero seguirla compartiendo... porque jamás me había sentido tan llena, tan respaldada, querida, cuidada, mimada... me siento libre para agarrarme a su mano, de mostrarme débil, de ser fuerte, me siento libre de ser yo todo el tiempo... no sé explicarlo mejor... pero si sé que en parte es por él... entendemos el amor de forma parecida... el amor para el pulso, acelera la sangre y eriza la piel, pero ha de hacer el mundo más grande... no reducirlo a nosotros...

En fin, la nueva vida reclama sus víctimas, y la lavadora alguien que tienda la ropa... con menos tiempo, pero con el corazón más grande... vuelvo a ésta, mi casa... vuelvo a invitaros a pasar por ella siempre que os apetezca... vuelvo... sin prisas, pero con paso firme...

Miles de besos

El verano

El verano nos trajo muchas cosas debajo del brazo... no todas buenas, como tiene por costumbre para no dejarnos jamás en la boca un sabor que no sea agridulce...

La vida maltrata con saña a todo el que tiene algo de conciencia... porque no es justa, porque aunque no sea correcto decirlo, la vida en realidad es muy puta, y no se cansa de demostrarlo...

Han pasado tantas cosas que me gustaría explicar... no porque yo vaya a lanzar luz sobre ellas, no se me ocurriría, sino porque de algún modo, no puedo evitar lanzar mi luz, aunque no sea más que mía, aunque sea un poco entre mis propias tinieblas...

La injusticia justa de unos juegos olímpicos, en los que los paises en parte se olvidan de la política que les enfrenta, y recuerdan de algún modo todo lo que les une... las debilidades y fuerzas del ser humano... algo que tienen en común, lleven los colores que lleven las banderas que les preceden... y es utópico pensar que si somos capaces de sentir del mismo modo una competición, de hacerla mínimamente justa y pacífica, entonces, somos seres absurdos... porque luego en otros terrenos de juego, dejamos que decida la muerte, la violencia, la injusticia...

Y China se disfraza de coherencia, escondiendo debajo del disfraz un pais oprimido y donde no hay lugar para la protesta... se disfraza de gran anfitrión, cuando maltrata de forma impune a sus propios habitantes... la falta de libertad de expresión, siempre me ha parecido una atrocidad... el cinismo y la hipocresía de presentar un pais de ensueño, a mi se me antoja un poco pesadilla... la libertad no debería ser una quimera, y el mundo no debería aplaudir una mentira mal maquillada...

Mientras, el civismo está en coma... el profesor sigue debatiéndose entre la vida y la muerte, y parte de la población se enorgullece de ese comportamiento y de algún modo baja la cabeza al pensarse en su lugar... "si hubiera sido yo... habría hecho lo mismo?"... creo que esa pregunta ha rondado más de una cabeza... creo que más de una respuesta ha herido nuestra sensibilidad... mientras la protegida defiende al salvaje de la opinión pública, afirmando sus bondades y su falta de maldad... la droga como excusa, motivo y causa... atenuante que no atenúa las heridas... no se si me refiero a las del profesor, o a las de una sociedad que es consciente de esa lacra, pero no encuentra la manera de paliarla...

Y la sensatez de 13 años, que decidió salvar un poco al mundo de otra barbarie... demostró el valor real, el que de verdad es difícil... ese que va contra lo que se supone que es más fácil... no nos engañemos, en gran medida creo que seguimos siendo animales, y llevados a extremos, somos capaces de muchas cosas, no todas buenas... cuando la esperanza es una puerta cerrada, y el horizonte un muro de hormigón, no hay salida coherente, o al menos, no suele haberla... y la venganza, es una tentación en la que resulta sencillo caer... una vez vi un documental sobre Chechenia, en el que una mujer aseguraba, que le habían asesinado a todos en su familia... que no la quedaba nadie, ni nada... cuando te roban hasta el alma, venderse al diablo es sencillo... pero esos 13 años son una pequeña esperanza... esa niña, que decidió entregarse, levantar el dedo del gatillo y alzar el pañuelo blanco... me importa poco, si lo hizo por salvar su propia vida, o porque un segundo de lucidez la recordó que ojo por ojo, el mundo, quedará ciego... prefiero quedarme con que lo hizo...

Y las vacaciones terminan de luto... y cada una de las historias, pesa un poco más que la anterior... recien casados, familias, amigos... la muerte no entiende de bondades, ni de injusticias, reclama sus victimas y sin más, se hace con ellas... La muerte, deja en los que se quedan un tinte de frustración, ganas de culpar, de patalear y pelear porque nunca nos parece justo (porque evidentemente no lo es), que se lleve a los que queremos... no es censurable, y tal vez tengan su parte de razón... pero esta civilización que nosotros mismos creamos, intenta mitigar esos sentimientos con indemnizaciones... con montones de ceros que se pondrán encima de la mesa bastante antes que las respuestas... en un mundo en el que la primera respuesta a una tragedia, es un talonario, tengo la sensación de que algo no termina de funcionar bien... los ceros no son una respuesta, a mi, personalmente, me parecen más bien un silencio... Ojala, y por una vez, la verdad sea pública, y no sólo nos llenen los bolsillos de silencios...