31 de enero de 2012

Ayer

Señor Rajoy, hacía años creo que no me decidía a escribir una de éstas cartas... hoy, me he decidido... porque usted lo merece... se lo ha ganado a pulso... 

No voy a utilizar argumentos físicos, ni sobre su locución... creo que lo importante es el contenido de lo que se dice, no la manera de pronunciar las palabras... y para ser sincera, todo lo que usted dice, suena a corcho... a vacío, y a silencio... usted pronuncia frases cómodas de escuchar,  porque no llevan nada dentro... frases, que suenan bien, del estilo de lo vamos a solucionar, pero que nunca explican las maneras de hacerlo... para eso, prefiere los hechos, y los balones fuera...

Usted habla de la herencia recibida, y se exculpa a si mismo de las decisiones que tanto le han costado tomar... y que perdoneme, pero tengo claro que ya estaban tomadas antes de su llegada... aunque, para no faltar a su costumbre, no las había verbalizado en público... no... en sus conferencias, queda mejor decir "lo vamos a arreglar"... queda más bonito.... pero miente... como siempre, por otro lado...

Suben los impuestos, pero, culpando al gobierno anterior... en las comunidades que acaban de conseguir, hacen recortes... pero claro, culpando al gobierno anterior... y donde ustedes llevan décadas mandando, y las cifras son escandalosas, acusan al gobierno central anterior, porque no hizo las cosas bien... el resumen es que ustedes nunca tienen la culpa de nada... todo lo malo es de fuera, y todo lo bueno está en sus filas... perdoneme, pero... no cuela... hace mucho que dejé de leer cuentos infantiles... 

Señor Rajoy, ustedes no saben solucionarlo, porque no conocen el problema... hablan de contratos, y despidos, con cifras, y gráficos... mi vida, señor Rajoy, no cabe en uno de sus gráficos... hablan de problemas de deuda externa, que perdoneme, pero me preocupa más la interna... no llegar a final de mes, no poder asumir los gastos, no tener ningún ingreso al mes, porque al no ser mayor de 45, ni tener cargas familiares, no tengo derecho a nada... bueno si... a pagar impuestos... 

Y usted sale sonriendo, hablando con sus colegas... preocupadisimo porque con la reforma laboral que tiene planeada, le van a costar una huelga general... porque en resumen, le da exactamente igual... usted ya tiene lo que quería... ya le reciben Merkel y sus colegas... ya tiene una sillita azul en el congreso... ya le llaman Presidente... y la vida real... esa que vivimos los simples mortales... le queda tan lejos... 

Señor Rajoy... le confieso que siento vergüenza... más de la que puedo escribir... más de la que soy capaz de verbalizar... vergüenza de haber transformado la política, en una casta superior, que vive a cuerpo de rey, que se muestra indiferente con los que no son de su altura... que utiliza a la gente para llenar sus cifras... que mienten sin parpadear, y yo creo que se rien de nosotros cuando nadie les ve... (e incluso cuando les vemos)... 

Siento vergüenza... porque se les ve venir desde lejos... que quieren andalucía, y harán lo necesario para ganarla... ya avisando que está muy mal economicamente, para según entren, poder recortar a su antojo... y cuando ya la tengan en sus manos, y el señor Arenas reine en el sur, sacar unos presupuestos que harán buenos a los Socialistas... Señor Rajoy... lo sé... no porque yo sea muy lista, sino porque ya no se molestan, ni en disimular... y eso, también da vergüenza...