9 de noviembre de 2012

Mi política

Escribo, como si con ello, consiguiera suavizar esta sensación de temblor, de ahogo en la boca del estómago... Pero de un tiempo a esta parte, creo que ni con la escritura lo consigo...

Ya lo he dicho en muchas ocasiones, que me considero, casi por encima de todo lo demás, un animal político... Imagino que porque soy consciente de que es por medio de la política, como se pueden conseguir que las sociedades avancen de verdad...

Por desgracia, en estos tiempos, estoy empezando a ser consciente de que también por medio de ella, se puede retrasar, frenar, y despojar a las sociedades de todo lo que durante décadas han logrado conquistar... No se bien, si es porque los actores de nuestro circo político no son lo bastante capaces, o más bien, porque el mecanismo político, no es que se haya viciado, sino que directamente se ha podrido...

Plantearse delante de las noticias, sean del medio que sean, y estén en el formato que estén, es incendiar el alma... Pero, lejos de salpicar a los políticos a los que pagamos por solucionar esos problemas, ellos viven en un mundo distinto al que nada de eso llega... La gente pasa hambre, se quedan sin casas, pierden el bien más preciado de todos, la vida... Pero ellos continúan usando sus algoritmos lingüísticos para no decir nada y para permanecer en un limbo absurdo, del que estoy convencida que sí no se caen por sí solos, alguien los sacará...

Y temo por encima de todo, que nos lleven límite, y no que perdamos el miedo, que ese creo que tenemos muchos motivos para haberlo perdido ya... Sino que perdamos la esperanza... Porque el día que no nos queden esperanzas, no quedara nada... Y ya no tendremos nada que perder... Y en esas situaciones, el ser humano no es fácilmente reconocible...y eso si que asusta...

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