22 de febrero de 2012

En mi cabeza...

Hay quizá demasiadas cosas... y no todas me hacen sentir orgullosa... pero ahí siguen... aunque yo a ratos, prefiera mirar para otro lado...

En mi cabeza, hay rencores... más de los que me gustarían... rencor a todos los que nos lo ponen tan difícil... rencor a todos aquellos que se llenan la boca con los números que dicen representar nuestra crisis... pero que posiblemente no tienen idea de lo que cada una de esas cifras trae consigo... 

En mi cabeza, tengo mi currículum completo... mis años de trabajo, mis años de dejarme las yemas de los dedos en un puto teclado y el azul heredado en una pantalla de ordenador... curriculum que ahora no tiene valor... que no es suficiente... curriculum que se queda afónico en mitad de este descontrol de principios... 

En mi cabeza, hay sindicatos venidos a menos (por no decir ninguna salvajada)... hay sindicatos que en demasiadas ocasiones no me han servido de nada (por no decir nunca)... hay sindicatos que ahora se llenan la boca de peticiones... y sí, el domingo salí con ellos... pero... sigo sintiéndome sóla en esta guerra... porque siempre he tenido la sensación de que para ellos también mi vida se resume en eso, una cifra...y el domingo, les ví... yo con mis fobias, mis miedos a las multitudes... mi pánico a las aglomeraciones... y ahí estaba yo... al lado de un cordón de sindicalistas con chalecos rojos, que protegían el "no contagio" de la cabecera, con el resto de manifestantes... pero, volvería a ir... no por ellos... por mi... porque no quiero decirle a mis hijos que no hice nada por evitar que los contratos fueran una forma legal de esclavismo... porque por encima de todos mis miedos, está el de que mi futuro sea peor que mi presente... porque el día que no tengamos nada que perder, no saldremos a pasear... y necesito luchar porque ese día no llegue... 

En mi cabeza, hay muchos miedos... al futuro, a todo el gris que veo acercarse (en todos los sentidos)... a lo que podamos hacer... a lo que no nos dejen... miedo a que lo del otro día en valencia se vuelva costumbre, y nos den mas palos que a las alfombras... y miedo, sobre todo... porque tengo unos padres de los que me siento orgullosa hasta más no poder, pero que no me educaron para ser una oveja... porque mi madre me parió llena de orgullo y dignidad... porque me enseñaron que nadie nos puede robar eso... porque me enseñaron a usar la palabra y no la violencia, pero también me enseñaron a no dejar que nadie nos pase por encima...

Que se yo... son mis pájaros en la cabeza... así que... dejo aquí mis miedos, y vuelvo a mi casa nueva... a recostarme sobre su pecho, a encontrar su sonrisa... a perderme una vez más en una charla eterna, en la que de nuevo salvaremos el mundo... a cerrar los ojos cuando dice aquello de que todo va a salir bien... porque no me importa demasiado que sea una promesa al aire... con oirle decirlo me siento menos sola...    

21 de febrero de 2012

Mercenarios

Quizá esta no sea la mejor manera de romper mi sequía... pero es que no me caben tantas cosas en las tripas... 

No se que es lo que lleva a una persona, a dedicar su vida a reprimir los actos ajenos... no por principios, sino porque se lo ordenan... no entiendo que es lo que les lleva a obedecer sin hacer preguntas... no consigo descifrar, que pasa por la cabeza de un ser humano, que le pega a todo lo que le rodea en cuanto le dicen "ahora"... 

Puedo entender, poco, pero puedo... un calentón, un ofuscamiento puntual, una salida de tono, una enajenación mental transitoria... pero cuando esa enajenación se convierte en una profesión, da demasiado miedo...

No pegan a los que pegan, no pegan a los que se lo merecen, no pegan a los que se lo ganan... ellos pegan, sin más y siguiendo la orden... pegan... sin preguntar, ni esperar respuesta... ellos pegan, y punto... bueno... pegan, empujan, insultan, chulean, y se gustan en todos esos actos... y eso, a mi modesto modo de ver, es para hacerselo mirar... y es para hacer que se lo miren... porque mirándolo fríamente... son sicarios... mercenarios de la violencia... cobran por dar hostias sin hacer preguntas... 

Tengo en la retina esa chiquilla, que ha sido detenida por los "señores" de las porras, entre empujones intentando meterla en un furgón, pide que le dejen ir a su madre con ella... pero en lugar de contestar, la empujan dentro... la zarandean... señores míos... son ustedes muy valientes con una chiquilla, estando armados hasta las cejas, y 4 para retenerla... y de algo no me siento nada orgullosa, y es que seguramente si yo hubiera sido la madre de esa niña, habría hecho falta alguno mas para agarrarme a mi... 

Aunque no lo parezca ahora mismo, soy una mujer muy pacífica... en mi vida, jamás he pegado a nadie... nunca he entrado al trapo en una trifulca, y en la vida se me ocurriría agredir a nadie... quizá por ello me siento capacitada como para decir, que la agresividad que esta gente desprende, es un virus peligroso... porque la gente se cansa de recortes, se cansa de chulerías, pero también se cansa de que les den hostias... y más si los que las dan son esa gentuza, que no tiene dignidad moral alguna... oir a los que defienden a estos bestias con placa, hablar de la violencia de los manifestantes, resulta cuanto menos curioso... los jovenes se quejan por los recortes, por no poder estudiar dignamente, por el deterioro de la educación pública, por el abuso de poder, por la corrupción, por su derecho constitucional a reunión, por el derecho constitucional a un trabajo, por su derecho a NO SER AGREDIDOS... en cambio, las bestias pardas, cumplen ordenes... disfrutando con ello, sin duda, pero... obedientes... muy obedientes...

Quiero mostrar mi admiración... por esos padres que han sido capaces de educar a sus hijos, haciendoles conscientes de que tienen que defender sus derechos, de que tienen la razón de su lado, que les enseñaron a saberse igual que todos, y no dejar que nadie los pise... quiero mostrar mi más absoluta admiración, por esos padres, que animan a sus hijos a ser valientes... que les animan a defender lo que creen justo como ciudadanos que son... comportándose como tales... activos, queriendo ser escuchados, y no conformándose con una vez cada cuatro años... y de forma pacífica en su infinita mayoría...

Y puestos a mostrar... quiero mostrar también mi solidaridad, con esos padres, que vieron a sus hijos alejarse... esos padres que quiero pensar,  no consiguen entender que fue lo que hizo de sus hijos, que nacieron y se criaron como niños normales, unos seres capaces de comportarse como máquinas, obedeciendo, agrediendo y golpeando, sin importar nada... quiero pensar que algunos de esos padres, no entienden... si fue culpa suya, por una falta de cariño, de comprensión o de firmeza... o si fue el sueldo y la formación lo que les fue atrofiando la empatía, el raciocinio, la cordura... los PRINCIPIOS... No me gustaría estar en la piel de esos padres... porque es sin serlo, y la vergüenza no me cabe en el cuerpo... 

Y no me vale que cumplen ordenes... porque se les ve la cara y lo disfrutan... y no me vale que había radikales infiltrados, porque la respuesta DEBE IR EN CONSONANCIA CON LOS HECHOS... y no me vale que cortaron una calle, no me vale que era una manifestación ilegal, NO ME VALE... no tiene justificación apalear como a perros a unos chiquillos, y luego tacharles de radikales agresivos... 

Espero, que esos chavales les den una lección... no con su lenguaje de hostias y palos... que les den una lección de dignidad y valor... porque señores mios, lo siento, pero ser valiente no es pegar más fuerte al que piensa distinto... no es dar palos al "enemigo"... ser valiente es tener miedo, pero que lejos de debilitarte, te haga más fuerte... 

14 de febrero de 2012

Silencio...

Sabeis esa sensación de que no aparecen las palabras?... que las buscas todo el tiempo, pero se niegan a mirarte a los ojos... esa sensación de vacío a la hora de escribir... de que todo queda hueco y sin demasiado sentido... 

Y tengo los miles de cuadernos escondidos en las estanterías... asustados de tanto silencio por mi parte y preocupados por la falta de desvaríos... 

Y sigo sintiendo... pero no encuentro la manera de contarlo... siento que es un momento de cambio... que no sólo nos mudamos de casa, sino que decidimos dar un paso al frente... que somos más fuertes... mas nosotros... que somos más plenos... 

Que cada mañana, entre el sueño y el frío, noto sus labios en mi piel, y sin llegar a despertarme sonrío... que cada día planeo mil maneras de hacernos felices... escapatorias de un mundo gris, que nos permitan mantener el azul en los ojos y la sonrisa en los labios... que encuentro su mano en mi espalda incluso cuando no está... pero me siguen faltando palabras... 

Que me da miedo... que siempre me sentí niña, a pesar de todo lo vivido... que no quiero darme cuenta con los años, que no estuve a la altura... que son decisiones de personas adultas, y jamás me sentí como tal... y aun así... no puedo dejar de desearlo... 

Y si se puede, diré que soy feliz... cada día... a pesar de tantas cosas... a pesar, sobre todo, de no encontrar las palabras para expresarlo...