26 de septiembre de 2007

Leyendas

Un día me lo contaron… pero no soy muy dada a creer en leyendas, ya sean buenas o malas… cuanto más estas… que en parte no nos dejan confiar mucho en ese otro mundo posible…

Apenas era una niña… jugaba con los amuletos del alma, bailaba los sones que marcaban los días, y no entendía de mentiras mas allá de las excusas en casa por la hora de llegada…

Creía en cuentos, en sueños, en mil estrellas que caerían a sus pies, que nacerían de sus manos…

Un verano, la niña se dejó querer… la prometieron mil mundos por descubrir, la robaron los labios infantiles, la llenaron el vientre de caricias, la cabeza de pájaros… ella no veía esos pájaros, sólo se enamoró… hasta faltarla el aire, hasta dolerle las yemas de los dedos, hasta olvidar caminos por recorrer…

El lobo que la conquistó, mientras sonreía cínicamente… mostraba sus carencias en público, su placer por la autoridad, su delirio por ser superior… sus ganas de creerse el ombligo del mundo… luego la ganaba con lágrimas de cieno… asegurando ser poca cosa, jurándose indefenso a la vez que clavando los colmillos en cada centímetro de piel…

La amargura la fue ganando terreno… mientras sus ojos se apagaban, sus ganas se consumían, y ella comenzaba a dejar de ser… se dejó convencer de que nada merecía la pena… que los ideales son quimeras estúpidas, que los sentimientos se venden por dinero, que el que mas tiene es el que mas merece… ella pisaba poco a poco sus principios… uno a uno… la dolía cada paso… pero no le quedaban fuerzas… mentía para defenderle… siendo consciente de que aquello se la escapaba de las manos…

El lobo poco a poco olvidó los momentos tiernos, quizá porque solo fueron el modo de enjaularla, tal vez, porque solo fue el método perfecto para hacerse con ella… ya solo era lobo, sin disfraces… gritos a todas horas, discusiones, reproches, correcciones… cualquier momento era bueno para lanzar cieno… cualquier ocasión perfecta para hundirla un poco mas…

Ella… ya no le amaba, no le quería, no sentía… o tal vez sí… pero… era miedo… le asustaba cada sonido brusco, cada posibilidad de enconamiento, cada situación que rompía la rutina… sabía que cualquier cosa sería la excusa perfecta… y que sólo habría una derrotada en aquella guerra… y siempre era la misma…

El espejo era el peor momento del día… no reconocerse, juzgarse como cobarde por temer tanto, maldecir cada beso, cada paso… pero carecer de fuerzas, de motivos de excusas… ya no había niña, pero tampoco mujer… ¿Qué era a parte de miedo?

Entonces llegó un duende… pequeña duende morenita y de ojos grandes… no pudo acudir como el resto a verla el día que nació… el lobo no podía consentirlo… pero acudió a escondidas algunos días después… se resistía a cogerla en brazos… pero sin darse cuenta, se la colocaron… aquel pequeño duende, parecía débil, indefenso… pero, en un momento, abrió sus ojillos de par en par, y se zambulló en los de ella… fue como un costalazo con la realidad… un jarrón de agua fría por encima…

El camino de vuelta fue entre lágrimas… quizá las mas amargas, las mas espesas… dolían al nacer, al caer, al derramarse… dolían en cada segundo… sabía cual era la decisión, sabía lo que necesitaba para poder seguir viviendo y dejar de sobrevivir… pero… donde guardaba el miedo?

Una tarde, su casa quedó desierta… solo ella… sacó del armario el video de un bautizo familiar… su unica imagen… buscó con ansiedad el momento justo, paró la imagen, y dejó su rostro en la pantalla… se sentó a sus pies… pasó las yemas de los dedos alrededor de su rostro… le buscó los ojos, para encontrarse quizá… lloró amargura, cobardía… y tanto lloró, que aparecieron las fuerzas…

Y se puso en pie, volvió a abrir los ojos, con la sensación de que llevaba meses con ellos cerrados… quizá años… dolieron al principio, pero… se reencontró rápido… y por primera vez en muchos siglos, se sintió ella… le plantó cara, y sólo le costó una cicatriz en la ceja, y alguna más en el alma…

Y volvió a respirar, a reir, a gritar, a dejarse mojar por la lluvia… volvió a escuchar susurrar a los sueños, volvió a querer encontrarse… y aprendió a olvidar, para que el rencor no la comiese… olvidó que una vez, dejó de ser… olvidó que una vez, fue mujer… y prefirió quedarse siendo simplemente, una niña…

25 de septiembre de 2007

La letra pequeña del amor




Yo quería besarte a tí
y tu alguien que te besara
y el cielo de Paris
se colo por la ventana
pero hiciste lo que el sol
a las 2 de la mañana
y al final nunca es como esperabas
no quedaban plazas
para dos en un paraiso con sabanas blancas


El cielo era una trampa
paris nos dio la espalda
la primavera disparaba
con la polvora mojada
y ahora busco una excuela
donde me expliquen ¿como?,
¿como acaba el amor?, y
¿como reabsorven lagrimas los ojos?,
¿quien ve los suspiros en las fotos?



Ahora tengo que pensar
que es mejor ir asumiendo
que no hay nada mas fugaz
que tu idea de amor eterno
lo malo es que sentir no es propiedad de la razon
lo malo es perseguir tan solo pompas de jabon
y para que olvidar si olvidar es saber cuando estaremos listos para afrontar otro fracaso...




Y ahora busco una excuela
donde me expliquen ¿como?,
¿como acaba el amor?, y
¿como reabsorven lagrimas los ojos?,
¿quien ve los suspiros en las fotos?
Y ¿como como acaba el amor?, y
¿como?, ¿reabsorven lagrimas los ojos?,
¿quien ve los suspiros de las fotos?...
las fotos...
los ojos...
¿cómo?








Marwan

23 de septiembre de 2007

La fiesta cambia...

Este año no se podrá acampar... en principio lo recibimos con un poco de esperanza... recuerdo las mejores fiestas del pce, pasando allí todo el fin de semana... pero aun no entiendo bien porqué, aquello empezó a escaparse de las manos, cada año un poco más que el anterior... imagino que en todos lados hay descerebrados que entienden que la mejor forma de divertirse, es destrozando la fiesta al resto... egoismo creo que podría llamarse, también falta de educación, quizá tambien un poco de estupidez neuronal... así en resumen, descerebrados...

La gente otros años se colaba, empuñando el argumento de que como es del pce, pues... que no nos cobren entrada ¿no?... evidentemente... y que regalen la cerveza, los mojitos, los cubatas, y hasta las camisetas, pañuelos y demás artículos que allí se exponen... es más... que nos regalen un pisito, no?... que para algo son comunistas... en fin... quizá a más de uno, habría que decirle que menos fiesta y más lectura... quizá a otros cuantos, había que hacerles volver a nacer, para ver si así, desde el principio, se podía solucionar de algún modo su "problema"...

La entrada del Pce, cuesta 20 € el fin de semana... son 2 conciertos "grandes" diarios, así como multitud de pequeños conciertos, exposiciones, mercadillos, etc, durante todo el fin de semana... todo ello, por repito "20 €"... igual, el precio es pelín simbólico... yo me he gastado bastante más en una sola noche de copas... y creo que el tamaño de las pupilas de los que se cuelan, es indicativo de que ellos, también se gastan más en "otras cosas"... pero aun así, se cuelan en el pce...

Que si se colaran, pero al menos, no dieran guerra... pues oye... que se le va a hacer, no?... pero no... es que se cuelan, y encima, la montan... que digo yo que a mas de uno, había que avisarle... que si no saben beber, que se estén quietecitos... que si no saben fumar, que pidan cigarros, pero de los de mikado... que si no saben comportarse como seres vivos, (ya no civilizados) que se queden en su casa con el disckman a toda leche... y asunto resuelto... un par de cabezazos contra las paredes... y andando...

Me ofende, me hiere, me duele... que entiendan algo que para mi es tan importante, como ponerse una camiseta con la estrella roja, y con eso, ya han cumplido su parte... me resulta bastante irritante...

El caso es que el viernes, vimos como se intentaban colar... aunque tardamos un rato en discernir que demonios era lo que ocurría... sonaban reincidentes, cuando a nuestra espalda notamos algo de alboroto, pero lo asociamos con que algun grupo estarían bailando con algo más de entusiasmo del normal... al girarnos, la sorpresa fue encontrar a unos caballeros (por decir algo), uniformados de negro, con pasamontañas en alguno de los casos, gorro de lana en otros, y eso si, todos con su porra estensible en la mano... mis ojos se sintieron perdidos por un momento... no encajaba esa imagen con el sitio donde yo estaba... no encajaba aquella escena con la fiesta... era exagerada...

El asunto era que se estaban intentando colar despues de haber tirado parte del "blindaje" del recinto... escuché a la gente recriminar, aunque para ser sincera no distinguía ni a quien recriminaban... yo solo veía moverse las porras, los músculos de aquellos "individuos", que desconozco si eran policia o simplemente matones, pero es que yo acostumbro a no saber diferenciar demasiado bien esas dos profesiones...

Nosotros intentamos apartarnos de la gresca... en algún momento sentimos algo parecido al miedo... porque hay mucha gente, porque sigo viendo dar hostias, y porque de vez en cuando pierdo a algunos de mis compañeros de viaje de vista... la gresca nos divide... una parte se queda a un lado de las hostias, nosotros más arriba...

Unos y otros organizan trincheras con los cubos de basura, (increible pero cierto)... cosas volando, aparte de las hostias, claro... lanzamiento de objetos... y aparecen refuerzos en el bando de los que tienen las porras... en fin... una batalla... como tantas otras...

Y me lo he pasado muy bien en las fiestas de este año... mas allá de aquel altercado, las he disfrutado, bailado, cantado, coreado, andado y una larga lista de participios... pero, sin duda echo de menos el espiritu que me atrapó a estas fiestas... desde luego no es el espiritu de unos camorristas repartiendo leña... desde luego tampoco el de unos "asilvestrados" colándose para montar despues el espectaculo... no se quien lo robó, pero me parece doloroso que hasta eso, se lo lleven...

"Si se callase el ruido, oirías la lluvia caer, limpiando la ciudad de espectros, te oría hablar en sueños y abriría las ventanas..."

20 de septiembre de 2007

Estimado Ismael

Eres un genio, un dios, un... jajajaja... perdón... me contagio del libro... tanto exceso de piropo me levanta las escamas del alma...

Esto es una especie de carta... pero no creo que seas un Dios... quizá porque tampoco creo en Dios...y aunque creyera, dudo mucho que al "altísimo" se le pudieran escribir cartas... si creo, por otro lado, que en ocasiones, rozas la genialidad, pero no creo que necesites que cada 10 minutos alguien te lo recuerde... creo que el ego, empaña la cordura, y ésta, es bastante necesaria para seguir caminando sin caer en ciertos deslices...

Escribo a pesar de tener la certeza de que estas, sólo son unas letras más que reposarán con calma en alguna papelera... escribo, porque en 10 años, jamás hice intento de acercamiento, porque tampoco nunca me pareció necesario... hay amigos, que apenas ves un par de veces al mes como mucho, y no por ello dudas de lo que a ellos te une... que se yo, es un sentimiento peculiar...

Y porqué ahora?... pues para ser sincera, no tengo demasiada idea... quizá porque el circulo de amigos se amplía, y los hay que cuentan maravillas de aquel que nos unió... quizá porque tengo la sensación de estar en deuda... quizá, porque me estoy haciendo mayor, y la sensiblería se me está subiendo hasta las cejas... vaya usted a saber...

Escribo, porque tengo la necesidad de agradecer muchas cosas... porque necesito pensar que eres consciente de hasta donde llegas... no creo que sea una responsabilidad, pues cada uno se agarra a lo que necesita, unos a Dioses, otros a fanatismos, yo, personalmente, a la música... un día le escribí una frase a Daniel Drexler, tras un concierto en el libertad8, "a menudo la música me da, lo que la vida me quita"... creo que he sido capaz de pronunciar en mi vida, pocas verdades como aquella...

Te tengo que agradecer, cada canción que se ha colado en mi vida, para compensar mi mala memoria... es una costumbre desde niña... asociar los momentos a canciones... una manera, como otra cualquiera de no dejar ganar al olvido... te tengo que agradecer tu ayuda... porque la caperucita que fuí, escuchó aquel "quiero volar... lejos de aquí escapar...", y aun no sé bien de donde salieron las fuerzas, pero... alguno de aquellos acordes tiene su parte de culpa... aunque los golpes del alma son difíciles de curar, vamos con pequeñas dosis de mercurocromo, intentando recolocar el mundo... y "sucede que a veces, sin saber cómo ni cuando, algo te eriza la piel..."... y ojala nunca deje de sorprenderme la vida... a pesar de que alguna sea un poco macabra, las buenas, compensan con creces...

Papá, me seguirá contando, cantando y tirando de mí, para que no olvide... para rescatar siempre mi memoria, para avivar la sangre... y somos, estoy segura de que cumplirá su parte de la misión... y no me dejará renegar de este lado de la orilla... aunque a veces, me llegue el agua hasta el cuello, creo que no sabría moverme por el otro lado...

Tengo que agradecerte, amigo, regalarme gente maravillosa... regalarme certezas sobre ese otro mundo posible... duendes que se disfrazan de esperanza, y bailan utopías a la luz de una hoguera... gracias a esos duendes, conocí el libertad8, la complicidad extrema, la alegría sin recelos, me enamoré un poco más de la música, me enamoré de unos hoyuelos juguetones y complices... me enamoré un poco más de la vida... y ay!!! amigo... eso hoy en día es tan complicado...

Tengo que agradecerte que viajes siempre conmigo... tu palabra justa, en el momento adecuado... tu guitarra afilando las uñas para clavarse en mi espalda... tu voz, articulando mis a veces débiles pensamientos...

Tengo que agradecerte Vallekas... a pesar de que ya nada es como antes... a pesar de que el excelsior ahora sea un Lidl, a pesar de que el cine paris, ahora sea un salón de bodas y banquetes... a pesar de que la albufera, ya no brilla igual, y en la calle payaso fofó ya no está la cerámica... pero... conoces el parque que hay antes de Javier de Miguel?... uno que está en un alto... ahí tenían la casa mis abuelos, ahí en gran medida me crié junto a mis primos... mi abuelo llegó a Madrid, esperando poder vivir con dignidad, levantó su casa por la noche, con la ayuda de los vecinos a los que antes o después, el ayudaría de la misma manera...pero aquella casa la tiraron hace años... hicieron el parque... es verdad... ya nada es lo que era... pero una tarde, paseando a los perros por aquel parque, removí la arena con los pies... y encontré el tesoro... la acera que mi abuelo construyó rodeando la casa, ahí estaba.. ahí seguía... quizá no sea igual, pero... si miramos, si de verdad buscamos, tal vez, no sea del todo distinto... aunque resulta inolvidable la pintada "Despierta barrio, te están matando"... pintada que por su puesto el ayuntamiento tardó pocos días en borrar, no fuera a leerla alguien...

Tengo que agradecerte, todos tus conciertos... Madrid, Córdoba, la fiesta del pce... pero de especial manera, el de barcelona... no recuerdo las horas que duró... recuerdo las 7 veces que volviste a salir al escenario... recuerdo la carrera escaleras abajo para ponernos en primera fila... recuerdo que la piel incluso dolía... las lágrimas y las carcajadas que se alternaron... la magia, que si realmente existe, allí estalló sin pensárselo...

Y me dejo mil gracias en el tintero... una por cada acorde, por cada guiño... y por su puesto, también una pequeña colleja... en plan amiga... porque recuerdes donde está el suelo y no dejes a nadie subirte al pedestal... que desde arriba el mundo se ve peor, estoy segura... mejor sigue mirandolo de frente, que quizá el, te siga devolviendo la mirada... ah, eso si... nos lo seguirás cantando, no?....

Un abrazo enorme.

19 de septiembre de 2007

El sitio al que volver

Creo que uno de los mayores tesoros, es encontrar un sitio al que siempre puedas volver... quizá llevándole un poco la contraria al Sr. Sabina... cuando afirmaba aquello de que a los sitios que has sido feliz, no debieras tratar de volver... yo soy partidaria de no olvidar nunca el camino de regreso...



Yo tengo mi rincón... cualquiera que me conozca un poco, me habrá oido hablar de él... no aparece en demasiados mapas, es un pequeño charquito venido a más... mi charquito de estrellas... la mitad de mi vida, ha pasado cerca de sus orillas...y a menudo, en mi arrogancia, o en mi insensatez, soy capaz de afirmar, que gran parte le hice yo... por eso, no termina de ser agua dulce... sino que tiene algún tinte salado...



Es el sitio perfecto al que volver cuando el mundo lanza mordiscos... cuando el gris parece que nos va ganando terreno, o las ganas no terminan de acudir al rescate... entonces escapo de este Madrid frenético y estresado, y busco su aire fresco, su paciencia, sus grandes ojos color turquesa...


Es el lugar en el que necesito estallar mi alegría... cuando siento que no me cabe, cuando creo que se me escapará por los costados del alma, por las comisuras de los labios, por los lunares de mi espalda... entonces, también, necesito perderme en sus paisajes, en el sonido que el aire provoca al acariciar su orilla...


Quizá sea mi mapa del tesoro, la X en un delirante rompecabezas... el mío... a menudo tengo la sensación de ser absurda, o simplemente peculiar... a menudo, me gusta esa sensación...
El primer amor, fue en sus orillas... mi adolescencia, creció en sus paisajes... perdí la cuenta de las veces que sentada en aquella arena, encontré respuestas, o simplemente la pregunta correcta...
El tiempo ha pasado, no se si nos cambió... no sé si hoy en día, Peter Pan se asustaría si viniera una noche en mi busca... pero es que tampoco sé si vendrá, o si ya vino y a mi se me escapó de entre los dedos... seguimos cumpliendo años... siempre más que promesas... pero él sigue ahí, impasible, esperando y contando los días... quizá, soy yo la que los cuenta... porque en sus brazos, pierdo los disfraces, esos que normalmente pesan tanto, los que a duras penas consigo mantener en alto...
En conclusión... os presento mi refugio, mi castillo de arena sin muros de contención ni puertas... sólo tiene una gran ventana turquesa, que siempre mira al cielo, y yo cuando estoy cerca, siento que incluso, podría tocarlo....