21 de febrero de 2012

Mercenarios

Quizá esta no sea la mejor manera de romper mi sequía... pero es que no me caben tantas cosas en las tripas... 

No se que es lo que lleva a una persona, a dedicar su vida a reprimir los actos ajenos... no por principios, sino porque se lo ordenan... no entiendo que es lo que les lleva a obedecer sin hacer preguntas... no consigo descifrar, que pasa por la cabeza de un ser humano, que le pega a todo lo que le rodea en cuanto le dicen "ahora"... 

Puedo entender, poco, pero puedo... un calentón, un ofuscamiento puntual, una salida de tono, una enajenación mental transitoria... pero cuando esa enajenación se convierte en una profesión, da demasiado miedo...

No pegan a los que pegan, no pegan a los que se lo merecen, no pegan a los que se lo ganan... ellos pegan, sin más y siguiendo la orden... pegan... sin preguntar, ni esperar respuesta... ellos pegan, y punto... bueno... pegan, empujan, insultan, chulean, y se gustan en todos esos actos... y eso, a mi modesto modo de ver, es para hacerselo mirar... y es para hacer que se lo miren... porque mirándolo fríamente... son sicarios... mercenarios de la violencia... cobran por dar hostias sin hacer preguntas... 

Tengo en la retina esa chiquilla, que ha sido detenida por los "señores" de las porras, entre empujones intentando meterla en un furgón, pide que le dejen ir a su madre con ella... pero en lugar de contestar, la empujan dentro... la zarandean... señores míos... son ustedes muy valientes con una chiquilla, estando armados hasta las cejas, y 4 para retenerla... y de algo no me siento nada orgullosa, y es que seguramente si yo hubiera sido la madre de esa niña, habría hecho falta alguno mas para agarrarme a mi... 

Aunque no lo parezca ahora mismo, soy una mujer muy pacífica... en mi vida, jamás he pegado a nadie... nunca he entrado al trapo en una trifulca, y en la vida se me ocurriría agredir a nadie... quizá por ello me siento capacitada como para decir, que la agresividad que esta gente desprende, es un virus peligroso... porque la gente se cansa de recortes, se cansa de chulerías, pero también se cansa de que les den hostias... y más si los que las dan son esa gentuza, que no tiene dignidad moral alguna... oir a los que defienden a estos bestias con placa, hablar de la violencia de los manifestantes, resulta cuanto menos curioso... los jovenes se quejan por los recortes, por no poder estudiar dignamente, por el deterioro de la educación pública, por el abuso de poder, por la corrupción, por su derecho constitucional a reunión, por el derecho constitucional a un trabajo, por su derecho a NO SER AGREDIDOS... en cambio, las bestias pardas, cumplen ordenes... disfrutando con ello, sin duda, pero... obedientes... muy obedientes...

Quiero mostrar mi admiración... por esos padres que han sido capaces de educar a sus hijos, haciendoles conscientes de que tienen que defender sus derechos, de que tienen la razón de su lado, que les enseñaron a saberse igual que todos, y no dejar que nadie los pise... quiero mostrar mi más absoluta admiración, por esos padres, que animan a sus hijos a ser valientes... que les animan a defender lo que creen justo como ciudadanos que son... comportándose como tales... activos, queriendo ser escuchados, y no conformándose con una vez cada cuatro años... y de forma pacífica en su infinita mayoría...

Y puestos a mostrar... quiero mostrar también mi solidaridad, con esos padres, que vieron a sus hijos alejarse... esos padres que quiero pensar,  no consiguen entender que fue lo que hizo de sus hijos, que nacieron y se criaron como niños normales, unos seres capaces de comportarse como máquinas, obedeciendo, agrediendo y golpeando, sin importar nada... quiero pensar que algunos de esos padres, no entienden... si fue culpa suya, por una falta de cariño, de comprensión o de firmeza... o si fue el sueldo y la formación lo que les fue atrofiando la empatía, el raciocinio, la cordura... los PRINCIPIOS... No me gustaría estar en la piel de esos padres... porque es sin serlo, y la vergüenza no me cabe en el cuerpo... 

Y no me vale que cumplen ordenes... porque se les ve la cara y lo disfrutan... y no me vale que había radikales infiltrados, porque la respuesta DEBE IR EN CONSONANCIA CON LOS HECHOS... y no me vale que cortaron una calle, no me vale que era una manifestación ilegal, NO ME VALE... no tiene justificación apalear como a perros a unos chiquillos, y luego tacharles de radikales agresivos... 

Espero, que esos chavales les den una lección... no con su lenguaje de hostias y palos... que les den una lección de dignidad y valor... porque señores mios, lo siento, pero ser valiente no es pegar más fuerte al que piensa distinto... no es dar palos al "enemigo"... ser valiente es tener miedo, pero que lejos de debilitarte, te haga más fuerte... 

1 comentario:

CARMEN dijo...

Muy bien dicho Bea, pienso lo mismo que tú, son personas sin corazón, como madre si un hijo mío se ganara la vido de esa forma, sentiría mucha vergüenza de él.
Además pienso que la decisión de que pegaran es la de meternos el miedo en el cuerpo, como en el tiempo del dictador.
Por desgracia creo que esto no ha hecho más que empezar, que aún veremos cosas peores.

Bueno, que aunque vivamos en ciudades distintas , nos vemos en la calle, pidiendo por nuestros derechos.

Besos.