29 de septiembre de 2016

Quien te va a querer a ti

Esa frase es posible que no se me separe jamás del alma...

Parecen palabras, pero no sólo son eso... son un zarpazo, que a base de repetirlo, te va dejando un surco en mitad del pecho...

Ayer después de leer un texto, esas palabras se me revolvieron dentro y volví a escuchar cada sílaba a la vez que notaba como esa vieja cicatriz tiraba un poco de las costuras... a veces pasa...

Y no, no necesito que nadie más lo entienda, y no, no puedo explicar cómo pasó porque ni yo lo logro entender, pero sea como sea ahí están esos años de mi vida, resumidos en esa frase que es pura miseria y desprecio... 

Hay que añadir, que normalmente esa frase, no suena neutra, sino que es amenazadora, definitiva y de alguna manera, toda una sentencia que aceptas porque estás convencida de que es el mejor trato que vas a conseguir...

Evidentemente aquella frase no era la única... eran muchas las maneras que encontraba para delimitar mis tiempos y mis formas...eran infinitas sus maneras  de intentar enjaular todo lo que sus miedos no fueran capaces de digerir, ahogados como estaban por complejos de todo tipo... pero entre mis triunfos, están los años de reencuentro que me esperaban fuera de aquella cárcel ... 

Dediqué los años siguientes a echar por tierra cada una de sus frases... hice añicos todos sus pronósticos fueran del tipo que fueran... y cada uno que eché abajo, era una pieza más que recuperaba su sitio en mi vida. A decir verdad, muchos de ellos tardé poco tiempo en derrotarlos...prácticamente lo que tardé en sacarle a él por completo de mis calendarios... pero la frase en cuestión fue otra cosa...

Ahora, pasados muchos años, puedo decir que soy feliz, que estoy enamorada como si no hubiera amado nunca, y que me siento querida cada minuto de mi vida... que estoy orgullosa del hombre que decidió compartir sus tiempos con los míos. De hecho a menudo me interrogo a mí misma, y llego a la conclusión de, que sigo queriendo pasar cada uno de mis días con él y con la certeza de que ese sentimiento en mutuo...

Y aún así, cuando oigo esa frase en algún lado, o la leo como me pasó ayer, la cabeza vuelve a vivir aquellos días...y vuelvo a entender que doler, dolerá siempre de una manera o de otra, pero que al final, el único que salió perdiendo, y mucho, fue él... Y que yo, aunque no se lo desee a nadie, finalmente, aprendí tanto, que aprendí a responder aquella pregunta... “Quién te va a querer a tí?”... Yo.



1 comentario:

Malena dijo...



Bravo.esa es la actitud