3 de noviembre de 2010

Frustración

Por mucho que se empeñen los políticos, no creo que merezca la pena dedicarles tantas letras... su inutilidad llega a extremos insospechados... se pelean por los votos, jamás por las soluciones... prometen como algunos novios con exceso de hormonas en la adolescencia, sin importar a costa de qué, sin preocuparse de las consecuencias reales que tendrán sus actos... sólo por ganar algún voto, o para conseguir que el poder, no peligre... y lo siento, pero es agotador...

Es agotador tener una ideología, y ver como la pasan por encima... como ignoran las siglas de sus propios partidos, y sin más, se venden al mejor postor, eso si, publicitando su venta como un sacrificio necesario... usando medios de comunicación y lo que sea necesario para lograr que pensemos lo que quieren, que sepamos sólo lo que están dispuestos a contarnos, y que ante cualquier sorpresa, ellos salgan mejor parados que el resto...

No se trata de elegir quien es mejor... es como el pais de los ciegos en el que el tuerto es el rey... porque ninguno habla el mismo dialecto que los simples mortales... ellos simplemente usan el poder, nos dicen lo que queremos oir durante las campañas... ellos simplemente se aseguran un futuro...

Nadie habla de sus sueldos vitalicios, y acumulables... hablan de recortes a los funcionarios, de despidos obligados... pero sus sueldos siguen aumentando, sus gastos siguen disparados... diputaciones, consejerías, consultoras, y miles de departamentos... se suprime el ministerio de igualdad, pero no es más que una operación de marketing... porque gastos en administraciones los hay múltiples, y en algunos casos, esas administraciones tienen funciones duplicadas... pero cada una tiene sus altos cargos, cargos que por su puesto, no renuncian a sus puestos...

Pero ellos siguen en ese mundo paralelo, en el que han convertido la política... en esa nube de la que no están dispuestos a bajarse... y yo, que siempre he sido un animal político, tengo una frustración encima que no puedo con ella... pero que importa...

1 comentario:

ely dijo...

Somos tantos los que pensamos como tú. No importa las creencias políticas, importa la política que nos lleva irremediablemente a la desesperanza, sacrificio a cambio de silla en el poder, su poder. quizá deberíamos recordarles a todos ellos más frecuentemente que su sillòn depende de nuestros votos y yo en esta ocasión, voy a castigar a los grandes que se creen intocables y voy a apostar por el David que derrotó a Goliath. un abrazo