31 de octubre de 2010

Treinta y dos

Dicen que trae mala suerte celebrar las cosas antes de tiempo... será, que yo no soy supersticiosa porque no estoy nada de acuerdo...

Desde que tengo uso de razón, la Familia es algo que se escribe con mayúsculas... Son, el cable a tierra al que aferrarse en los buenos y en los malos momentos... Están ahí siempre, sea del modo que sea, se hacen presentes para formar parte de cada situación importante... son parte de uno mismo, porque nos vieron crecer, madurar y llegar a ser lo que somos, y sin duda alguna, colaboraron en ese proceso...

Un cumpleaños sin ellos, sería menos celebración, quizá un día normal con algo de aderezo, pero no tendría el mismo regusto en el paladar del alma... no sabría igual, ni tendría las mismas secuelas...

Verlos sonreir, sin duda alguna, es uno de los placeres de esta vida... echar de menos a los que faltan, no por el egoismo de nuestra soledad, sino más bien, por ser consciente de lo que hubieran disfrutado en esas situaciones... aunque creo que realmente siempre estamos todos... porque en cada uno de nosotros están los abuelos, está mi padre, y está el tío... en cada uno de nosotros, está lo que ellos dejaron para nosotros...

Y son 32 los que caen... y no importa demasiado si son muchos o pocos... creo que sin duda son los suficientes y los que tienen que ser... son los que necesito, y los que he vivido... y no se me ocurre otra forma mejor de celebrarlo, que rodeada de cada uno de ellos...

Gracias a los abuelos, mi familia es una Familia... tengo 5 primos, que siento como 5 hermanos... que me cuidan y respetan a partes iguales... dispuestos a regañar y a poner esa mueca que es entre sonrisa y orgullo en algunas ocasiones... y a pesar de que somos tan distintos, somos iguales en el concepto que tenemos del cariño... somos iguales, en el concepto que desde pequeños nos inculcaron... compartimos las buenas, las malas y las regulares, y soñamos con que siga siendo así... y hacemos todo lo que está en nuestras manos para lograrlo.

No puedo más que agradecer a cada uno de ellos por ser lo que son... a mis tíos, por ser mis padres, por ese apoyo incondicional, por ese cariño que no espera nada mas que ser recibido...a mi madre, por ser eso... mi madre, mi espejo en el que mirarme, y mis ganas de seguir creciendo... a mis primos, porque me hacen creer cada vez que estamos juntos, porque me hacen sentir parte, y porque les quiero aunque nunca lo diga... a mi hermano, por todo lo que da, por todo lo que es y por todo lo que me enseña... a los niños, porque son el reflejo de lo que fuimos, y espero que en el futuro sean aun mejores que nosotros... Sin olvidarme de los que aunque no nacieron en la familia, aprendieron a vivirla como propia... a ellos, agradecerles además, lo que me resulta más importante, la felicidad que dan a los mios... y a Jose... a él, se lo digo cada día... y se lo seguiré diciendo cada noche...

Así que el cumpleaños, es cierto que fue antes de tiempo, pero... mereció la pena el riesgo...

2 comentarios:

Azuky dijo...

¡Felicidades! :-)

Malena dijo...

Hay que ver,que lo cuentas bonito,si señor,asi da gusto,un beso