6 de octubre de 2010

Nostalgia

Para ser sincera, no tengo muy claro de que escribir... tal vez es que ando con la cabeza en otro lado... con mis planes, con mis sueños... es cierto que son sueños complicados, pero... nadie dijo que soñar fuera facil...


El otro día, me puse a hacer memoria... y descubrí que el tiempo no perdona, a pesar de que yo me empeñe en mirar para otro lado... hasta hace unos días, no me fijé, que hace ya, por ejemplo 5 años de aquel concierto en el Conde Duque... aunque parezca que fue ayer... fue un 1 de Julio del 2005... imposible olvidar esa fecha... Después de tanto esperar, de años de grises... de sueños en blanco... aparecieron todos los colores de golpe... y descubrí que la música, se podía vivir de ese otro modo... del modo en el que me habían convencido que nadie mas que yo la vivía... que aquello que durante años me dijeron que era una locura, no era, sino otra manera de mirar el mundo... y ahí empezó la locura... mi propia locura...

Vinieron mucho
s más conciertos... aparecieron unas fiestas del PCE... donde grité, lloré y disfruté como si no lo hubiera hecho nunca... pasé un frio infernal, porque aquel septiembre de 2005 fue fresco... pero, tengo mis dudas de que por lo que la piel me dolía, fuera por las bajas temperaturas... creo que tenía más que ver, con que en cada acorde de Ismael, me reencontraba un poco más... y entonces cantó aquello de "Se calleron mis alas y yo no me rendí"... y me sentí crecer de golpe hasta volver a ser esa niña que hacía demasiado tiempo que había dejado atrás...

Con la resaca de aquella fiesta, ese mismo domingo, escuché por primera vez a Marwan...
se presentó en una especie de sala de conferencias, y recuerdo que yo estaba arriba del todo, sentada en la moqueta porque no quedaban butacas y además ya había empezado... se presentó, y cantó la canción a su padre... y me enganché... imagino que la música es otra adicción más... te engancha de una manera extraña... te implicas y sin saber como, haces las canciones propias adueñándote de ciertos versos... Fuera como fuese, un rato después, presencié un concierto sin micros, ni nada parecido a medios de nintún tipo... fueron Luis Ramiro, Marwan y Miguel Dantart... aquello, fue mi ultimo empujón...




A partir de ahí... mucha música, muchas complicidades, y sobre todo emociones... creo que eso es lo que hace grandes ciertos momentos... el otro día escuché, que cuando pasa el tiempo, lo que recuerdas no es exactamente lo que pasó, ni la situación, ni nada demasiado palpable... lo que recordamos, son los sentimientos que nos causó, las emociones que nos hizo sentir... y de alguna manera, imagino que eso es lo que me ata a la música, y en gran medida, a la vida... porque no podría enumerar los viajes en los que sus voces, han ido conmigo... el focus cargado de peluches, y el cd a todo trapo... en los viajes a huelva, a Cadiz... viajes al lago, y ese rincón es posiblemente uno de los más importantes de mi vida... y ahí han estado todos... poniendo la banda sonora a mis caidas y a mis despegues... la música es de las pocas cosas, que nunca ha cambiado...

Vi en concierto a Manuel Cuesta, y a ¿Alfonso? del Valle... mi primera excursión al libertad... y de vuelta a casa con dos CDs nuevos en el bolso... y luego vendrían muchos de Luis Ramiro...los de Andres Lewin, Luis Quintana, Pablo... conciertos en el buho... musica y más musica... y notas como poco a poco, las cosas van cambiando, y ellos también... notas como se hacen grandes... como las letras empiezan a sonar Gigantes... como algunas llegan a Romper... como otras te arrancan la sonrisa... notas que todos vamos cambiando y creciendo...

En fin... que me dio toda la nostalgia del mundo... pero, no cambiaría nada... a pesar de que no todo lo que pasó fue bueno en estos años... no olvidaré cuánto dolía el Paracaidas, igual que tampoco, lo bien que me sentí cuando dejó de arañarme la memoria... no olvidaré Cadiz y aquel primer concierto con Jose... no olvidaré nunca, aquel avión del atrezo de la gira de Naves Ardiendo de Ismael, y la cara de la gente cuando nos vio salir con él del Palacio de Congresos... ni la primera vez que escuché Caperucita en directo... que decir el Papá cuentame otra vez... o de aquel Ahora en las fiestas del PCE que tanto me marcó... no cambiaría nada... porque creo que cada uno de esos momentos, me ayudó a llegar a donde estoy... y por eso seguramente, nunca les deje de dar las gracias....

4 comentarios:

Ladrón de Guevara dijo...

Es extraño como esas canciones, esos poemas, o esas personas que parece que te atraen sin poder evitarlo, cambian en un instante tu mundo y te redescubren puertas que antes no abrimos,...

..., sentimientos que antes no sentimos.

Cuídate.

CARMEN dijo...

Demasiados recuerdos asociados a la música.
Cada uno tenemos una banda sonora en nuestra vida.
Me ha gustado tu entrada.
Besitos.

Si puedes, me mandas un mensaje al movil con tu número el de Palmira y el de Pilu. Se me estropeó la targeta del movil y los he perdido, en la copia que me hicieron no los tengo.
Me gustaría hablar con las tres.

Azul dijo...

Vale nena, no te preocupes ;)

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho el texto. No me imagino el mundo sin música y mucho menos sin ti...


Besos mi niña de ojos bonitos.