26 de septiembre de 2010

Acuerdate de vivir

A menudo pasa, que la rutina intenta que se nos olvide lo que es eso de vivir... nos envuelve en colores grisáceos y necesitamos una inyección de aire fresco para recordar que eso de respirar es algo más que el tránsito del aire por nuestro cuerpo... Se nos suele olvidar que el oxígeno, no siempre lo conseguimos únicamente por las vías respiratorias, sino que una mirada o un gesto, a veces nos ayuda a que hasta el aire, sea menos pesado...

Una noche inolvidable puede ser uno de esos momentos... con la tardanza de Clau por aquello de que el metro de madrid vuela, aunque nadie sepa hacia donde, con la dulzura de Angie, con el saber estar de Jose, con mis ganas de que todo saliera redondito... con Ismael poniendo todo de su parte, con un teatro lleno de ganas de cambiar el mundo, con un subidón de optimismo...

Con las canciones de siempre, pero sonando tan distintas que te siguen sorprendiendo... con una Caperucita increiblemente hermosa, con Sucede que a veces, gigante y con más ritmo, con la Tierna historia de amor, que invita a bailar... con la música en todo lo alto del alma... con las ganas incluso más arriba... con la memoria aplaudiendo a Labordeta de forma atronadora... con Ya ves en su honor, sonando tan emocionalmente intensa, con tantos aplausos, con tanta espectación, con tantas sonrisas... con las canciones nuevas sonando mucho más mayores, con la utopía de los sindicatos en la que me gustaría tanto creer, con Podría ser, sonando a canción de las de siempre... con Bergia en estado puro... con el Sr. Marugán tan inmenso como siempre... con las emociones a flor de piel, y los ojos llenos de historias pasadas y vividas... porque en cada concierto, algo me lleva a los anteriores, no para comparar, sino que es algo más parecido a unir fuerzas... es como si cada concierto, me atrapara un poco más que el anterior... es como volver a casa después de mucho tiempo fuera... es como si con cada acorde, mi alma encontrara el sitio del que jamás debió marchar...

Y más allá del concierto... con las miles de palabras derramadas sin darnos cuenta, con la complicidad encontrada desde el minuto 1, con las galletas de chocolate que suponen un salto olímpico en la dieta, con los colores bañando una caja de cerillas, con las cervecitas frías, con un reloj que corre más que nosotras...

Y desde las 7 de la tarde, hasta casi las 5 de la mañana, entre los 4, nos dispusimos a arreglar un poco el mundo... y creo que en gran medida lo logramos... porque como canta el anfitrión de la noche... ahora cambiemos el mundo amigo, que tu ya has cambiado el mío... y sin duda, desde la noche del Viernes, mi mundo, es un mundo mucho mejor...

Gracias Ismael, por un concierto tan inmenso... (nos vemos en noviembre, en Hospitalet)

Y sin dudas, gracias a Clau, Angie y Jose... por una noche inolvidable...

2 comentarios:

Angie dijo...

Gracias a vosotros por darme la oportunidad de disfrutar por fin de un concierto de Ismael.

Gracias por abrir los brazos, la vida y el corazón.

Todo el teatro vibró con cada nota y mi piel no paraba de estremecer y querer cantar con él.

Un beso enorme para los dos y otro para Clau.

Ladrón de Guevara dijo...

Yo también estuve en el concierto de Rivas, y fue como describes.

Además fue mi primer concierto con Ismael, un sueño que pude hacer realidad gracias a mi novia, que me regaló un día maravilloso.

Me alegro de que lo disfrutaras tanto como nosotros.

Cuídate. Un beso