1 de junio de 2009

Carta a un redactor jefe

Sr. Ricardo Benjumea:

Me permito remitirle esta carta, solicitando de forma lo más correcta y comedida posible, la rectificación de su artículo publicado en el periódico del que usted es Redactor Jefe, Alfa y Omega.

En mi opinión, la afirmación que usted hace, "Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal", es una banalización, en sí misma, de un hecho tan repudiable como es una violación.

La banalización del sexo, así como su desvinculación del matrimonio, o su disociación de la procreación, es una opción personal, que cada ciudadano ejerce de forma libre y voluntaria. Mientras que la violación, es un delito cometido contra la voluntad de la víctima y que trae con él graves problemas psicológicos y sociales.

Lo que usted hace en su "Contrapunto", es justificar un acto delictivo, así como menospreciar a las víctimas y atribuirles la culpa por su "banalización del sexo".

Usted esconde tras unas "disculpas", un texto agresivo e hipócrita, con el que busca una crítica de la píldora del día después, y para ello, frivoliza sin miramientos con algo tan grave como una violación. Afirma que esa píldora, será otra excusa más para la libre sexualidad de cada uno, lo que sin duda, a su forma de ver, despenaliza la violación, ya que, este es su razonamiento, alguien que utiliza el sexo como un simple acto de goce y disfrute, puede ser víctima de una violación sin que eso sea punible.

Permítame que le diga que se ha cubierto usted de gloria, y también, que si este Estado, fuera realmente de Derecho, sin duda su "contrapunto", sería denunciable, porque no se trata de ejercer la siempre bien recurrida libertad de expresión, sino de justificación de la violación y desprecio hacia las víctimas y eso, por desgracia no creo que sea delito, pero sin duda, si que es despreciable.

Sin otro particular,

Atentamente.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gusto da leer lo que escribes,eres un tesoro,mama

Ladrón de Guevara dijo...

Que decir. Estamos en un estado democrático excesivamente tolerante con algunas acciones que deberían ser no sólo sancionables legalmente, sino que la repulsión de sus actos debería llevarle a dimitir instantáneamente.

Pero como seguimos viviendo en un país capaz de condenar a Musolini o Hitler, pero considerar a un dictador que hundió el país como el mayor salvador patrio.

Rastreros, indignos, y a menudo unos hijos de la gran puta (Con perdón). Eso es lo que creo que somos en este estado.

namaste dijo...

Da asco comprobar que todavía existe gente que publica cosas como las que nos muestras. Aunque por desgracia, el problema está en que no sólo él lo publica sino que, muchos como él, entre ellos algunos jueces, también lo creen.

Tenemos que ser valientes contra estas manifestaciones y enfrentarnos a quienes piensan así. Por eso, felicidades por poner tu granito de arena en este blog.

Cuánta hipocresía!. Muchas veces quienes hablan de la banalización del sexo y de otras chorradas varias son quienes más viven en la falsedad de la doble vida de amantes, prostitución, cibersexo...pero eso sí: en casa y cara al mundo están felizmente casados y su vida sexual es "santa, apostólica y romana" y se basa en la procreación. Así les va, y así nos va...