18 de abril de 2009

El mundo

A veces tengo la sensación, como si todo lo que escribo, quedara en blanco... como si las palabras fueran desapareciendo por carecer de sentido o por ser repetidas...

A veces, me muerdo la lengua por no pronunciar el pasado, o tal vez, por miedo a que de las yemas de mis dedos, salga un futuro gris...

Tal vez eso sólo ocurre a veces, pero... a menudo, de entre mis palabras salen suspiros, que tal vez no suenan a nada, o puede, que a menudo, digan más de lo que yo quisiera...

Demasiadas cosas en la cabeza, una Constitución en la que me cuesta demasiado creer, porque estoy estudiando un montón de mentiras, que no por ser bonitas, pasan a ser verdad...o una vergüenza con forma de juicio por una aberración cometida hace algo más de 4 años y que dejó a unas víctimas sin familia, y a unas familias sin identidad a la que llorarle... no les dejaron ni el luto, porque lo sustituyeron por indignación...

Tengo a Trillo en la cabeza... su incomprensible presencia en el panorama político, dando lecciones de honor y respeto hacia los inocentes, como si él, supiera lo que significan alguna de esas tres palabras... tengo una cruz en mitad de la frente, que me recuerda la intolerancia, el fascismo y la imposición... que me recuerda a un lince y a la libertad que a los frustrados inquisidores les jode tanto...

Tengo una crisis en el alma, que no me deja ver la luz... porque dudan de las pensiones aquellos que no las necesitarán, porque tiñen de negro el futuro los que tienen el suyo garantizado, porque estoy harta de oir hablar de apretar cinturones, a los que llevan siempre un elástico en los pantalones...

Demasiadas cosas en las yemas de los dedos, como para que alguna consiga ver algo parecido a la luz... será que ya no sé utilizar las palabras, o que tal vez, yo no le encuentro tan a menudo el sentido... será que hay tanta mierda que contar, que los lazos que nos unen a esta tierra, cada vez parecen más finos, más débiles... que se yo...

Pero a la vez que pienso eso, mientras lo estoy escribiendo, estoy escuchando el agua caer en la ducha... luego deja de sonar y le oigo toser un poco... el mundo entero se borra... sus pasos se mueven por la casa y yo intento agudizar el oido... entonces es cuando lo entiendo... que me perdone el mundo...

2 comentarios:

Álvaro Dorian Grey dijo...

Me pasa lo mismo que a tí, tengo tantas palabras en las yemas de os dedos...
Me encanta la terminación.
saludos y salud

lunazul dijo...

Tenemos tantas cosas en la punta de la lengua, en las yemas de los dedos que no sabemos a veces ni por dónde empezar. Está chungo todo, pero intentemos no perder la sonrisa y esas pequeñas cosas que nos mantienen viv@s :)

Un abrazo, nenita :)