27 de octubre de 2008

Mi casa

Llevo varios días queriendo escribir... pero, la falta de tiempo no perdona cuando del reloj dependen tantas cosas... es complicado sacar un rato que dedicar a las letras cuando siempre hay algo pendiente de hacer...

El otro día, viniendo del trabajo a casa, ocurrió algo... es algo que quizá tampoco mereciera más atención, pero a mi de algún modo se me ha quedado grabado...

En el cruce antes de llegar a casa, esa casa de alquiler compartido, en la que convivimos o al menos lo intentamos, justo un par de curvas antes de llegar ahí estaban... Jose con el brazo estirado haciendome señas y una amplia sonrisa dibujando sus ojos... Mussu, mirando para los lados sin entender que ocurría, y yo... yo sintiendo que era cierto... que llegaba a casa... no sé... quizá sea difícil de explicar, o tal vez no tanto...

Sentir que perteneces a un "sitio", sin que éste, sea nada físico... porque el lugar da realmente igual, siempre y cuando sus manos y su sonrisa anden cerca... El calorcito en la boca del estómago cuando cruzo la puerta de casa... o incluso ahora mismo, mientras él se pierde en un libro y yo desvarío jugando con las teclas de un ordenador...

Todo eso me hace sentir en casa, me hace sentir en mi vida... me hace sentir que el mundo, quizá no es tan gris como quieren pintarnoslo... no, si siguen existiendo edredones azules bajo las que jugar al escondite...

2 comentarios:

Álvaro Dorian Grey dijo...

Nos tenías olvidados desde el día patrio.
Es bueno saber que hay algo que te espera, sentir el calor del hogar y a la gente que quieres... te haces sentir vivo.
Saludos y salud

DEIVID dijo...

Sentír como abres la puerta...

y estas cada vez más tranquilo.


Que la energía te llena.

Un beso guapa.