16 de marzo de 2008

Domingo

No es san Juan, tampoco hace falta... no es San José, y tampoco lo necesito... no es ni 24 de junio, ni 12 de Octubre, y aun así, no sé porqué, tengo la cabeza descolocada y colgada del perchero del pasado...

A veces ocurre... son 20 años... y aun no me acostumbre a su ausencia...

Yo contaba con 9 años, podría enumerar los aniversarios que desde entonces, han ido rompiendo mi conciencia de a pocos... al cumplir los 18, me costaba reconocer que llevaba la mitad de mi vida sin él... y ahora, pasados algunos más, me sigue costando entender, que ya las diferencias se hicieron abismales y lo peor, que seguirán creciendo...

Se fue... de un momento al siguiente, dejó de estar... la muerte celosa reclama siempre sus víctimas, y no hay criterio alguno para hacerlo... no hay ni protesta ni posibilidad de pelea... quizá por eso ahora peleo tanto... intento compensar aquella frustración...

Vallekano de sangre y carácter... grande, hasta dejarselo de sobra... a pesar de no llegar al 1,60 de altura... ¿quien dice que la altura se mide en centímetros...?...

Un chico de barrio, fontanero, de los que empezaron como aprendices y aprendieron a base de bien... portero del equipo de mi colegio... yo sabía que mi padre era la estrella del equipo... con su camiseta roja, sus guantes, su barba grisacea, sus ojos brillantes... lo sé, aunque no lo recuerde...

Porque la memoria es así de hija de puta... y yo, no acumulo recuerdos... no me quedan, no tengo... no sé como sonaba su voz, su risa... no sé como olía su pelo...yo, sólo acumulo olvido, y un dolor raro, insistente, y al que no sé como explicar, que me acostumbré...

Aun, intento acostumbrarme a que no esté... a la cama pequeña en la habitación de mi madre, a la palabra "papa" que me resuena hasta las tripas... aun intento entender que no lo entenderé nunca... aun arrastro mi ateismo gracias a aquel navajazo por la espalda... aun busco callejones que me devuelvan una niñez, que el puto destino, me quitó sin pedir permiso...

Mi padre tuvo su partido homenaje... vino un jugador del Rayo Vallekano... incluso se leyó un texto en su memoria... texto que yo tardé más de una década en poder leer entero sin ahogarme los ojos...

Cómo se explica a un niño lo que es la muerte?... lo que significa, las consecuencias, los finales, los totales... yo me tiré años, abriendo la puerta esperando ver su barba al otro lado, decepcionandome cada vez que no ocurría...

Ahora, pasados los años... de vez en cuando el cuerpo me llama a Carabanchel... a sentarme sobre una piedra fría, inerte, desgastada... mis manos, se posan sobre cada una de las letras... mis manos, las recorren y conocen cada una de sus grietas... mis manos leen, lo que mis ojos no son capaces... y al llegar al final, el alma parte como si nunca lo hubiera hecho... "te amaremos siempre"...

6 comentarios:

CARMEN dijo...

Mientras te escribo estoy llorando.
Cada frase que has escrito me ha golpeado el alma. En mi caso han pasado 25 años de mi padre y aún lloro cuando lo recuerdo. Tenía 19 años y lo quería con locura, lo quiero aún como el primer día.
Aprendí a llavarlo siempre conmigo y ahora junto a él llevo también a mi madre. Que triste es tener que vivir de unos recuerdos tan amargos y a la vez tan queridos.
Besos y todo mi cariño.

Anónimo dijo...

Nena tienes una promesa que cumplir... y leyendote hoy, pensaba que cueste lo que cueste, hare que la cumplas, auqnue tenga que llenarte cada dia el email con mensajes que cargen tu cociencia por no cumplir tu palabra, y te lo tenga que dejar aqui escrito cada dia... ajajaja
Besitos.
MAria

Rodolfo Serrano dijo...

Es parte del alma. No sabes cuánto te agradezco este homenaje.

lunazul dijo...

Un abrazo enorme, nena.

Sé que nunca habrá palabras suficientes...

Anónimo dijo...

Nena, ya es Domingo, ya pasó Semana Santa, ya tienes deberes que hacer.... jajajajajaja
Besitos.
MAria.

Paseando por tu nube dijo...

Las ausencias obligadas siempre nos aplastan las entrañas hasta dejarnos sin respiración, te entiendo, te comprendo y quiero unirme a tí esa lucha por seguir andando.
Un beso en el alma