14 de marzo de 2008

Cumpleaños

Como cada año, el 14 de Marzo es en parte un aniversario propio...

Hace, 5 años, estaba planeado su nacimiento, y yo, embutida en la piel de un lobo, andaba por Coria (Extremadura)...

El teléfono me decía que todos estaban allí (vallekas)... que estaban todos juntos, y mi alma sangraba ausencias, soledad, tristezas... porque yo no estaba, las obligaciones de "pareja" me reclamaban lejos... vendida al mejor postor... a un lobo feroz enfermo de egoismo y complejos, que veía en mi un espejo en el que verse mejor... pero para ello era necesario desfigurar mi imagen... no le culpo tanto como debiera... soy consciente de mi parte en este juicio...

El caso es que sus ojos, los de mi niña, vieron la luz, y demasiados kilómetros nos separaban... mientras, mis primos, tíos, hermano, mi madre, e incluso mi abuela, estaban en una piña... se abrazaron para dar la bienvenida al nuevo miembro, a sus ojos estrellados y brillantes, entre lágrimas y besos... lástima que a Coria, sólo llegaron las lágrimas...

Cómo lloré aquella noche... en silencio, como aprendí a hacerlo hace ya demasiado tiempo... lloré mi venta, mi desgana, mi apatía, mi abandono... lloré por cuanto extrañaba todo lo que me estaba dejando arrebatar... lloré, porque me sentía débil, insignificante... lloré porque les echaba de menos... porque ella había nacido y yo no había tenido el valor de estar allí... lloré porque era consciente de que cada vez estaba más lejos de todo lo que quería... y el camino de regreso, cada día, me parecía más lejano...

Un par de días despues, volví a madrid, y acudí al hospital... me negaba a que aquel duende reposara en mis brazos... me sentía demasiado debil para mantenerla en brazos... no merecía tenerla... pero, cuando me quise dar cuenta, allí estaba... con sus grandes ojos abiertos de par en par, su mirada fija en mí, traspasandome...

Difícil explicar que aquello fue un jarro de realidad... que aquel duende de apenas un par de días de vida, sacudió mi orgullo, mi dignidad, mi ego, mi esperanza... descubrí que aquello era lo último que me quería perder... que quien te quiere no te hace elegir entre tu mano derecha y la izquierda, sino que más bien, te ofrece las suyas por si las tuyas fallan...

Difícil explicar que esa niña, es mi cable a tierra, mi estrella polar... que me ayudó a creer en mi, me dio motivos, razones y excusas que momentos atrás no encontraba... puse un pie a tierra, y rompí todo lo que me alejaba de mi misma... me volví a reconocer en los espejos, me volví a poder mirar en los ojos de esa niña, sin tener que bajar la mirada...

Difícil explicar que Carolina, es de las cosas más hermosas que la vida puso en mi camino... que cuando la miro recuerdo, lo que llegué a ser, y los errores que no quiero volver a cometer... recuerdo lo que quiero ser, y no dejaré de pelearlo... feliz... me hizo recordar lo bien que sienta estar orgullosa de una misma... y que no se debe olvidar nunca...

Porque la quiero con locura... y porque mi vida, la de verdad, la que yo elijo, volvió a empezar hace 5 años, cuando ese duende me miró a los ojos por primera vez...

Cuando el viento arrecia, yo la busco... ella me mira, abre los brazos de par en par, acude corriendo a colgarse de mi cuello y grita... "Beaaaaa"... y entonces, sin duda, el mundo vuelve a tener sentido...

3 comentarios:

Paseando por tu nube dijo...

Felicidades a tu querido duende y enhorabuena a ti, porque la lucha fué tuya, ella casualmente estaba allí con sus dulces ojos, pero la batalla es tuya y la ganó tu fuerza y tu sensatez.
Supiste encontrar algo tan dificil como es el camino de regreso hasta los que de verdad te quieren, y hasta tí misma, que es la mejor de las metas.
Un beso de reencuentro

Anónimo dijo...

hija como me gusta como escribes,yo tambien le debo mucho a Carol,le debo que volvieras a nosotros

lunazul dijo...

Esa niña es muy especial, tiene algo en su mirada.. :)

Un abrazo, y otro de mi parte para la pequeña duendecilla :)