3 de diciembre de 2007

Yo y mi fe...

Llevo un rato delante de este cacharro, buscando palabras para explicar... pero no se bien, como se puede explicar la muerte... no sé, que palabras se pueden usar para explicar que hay quien se cree capaz de decidir sobre la vida de los demás...

Llevo un rato, intentando no vomitar rencores e insultos, porque son demasiados los argumentos que se pueden usar en su contra, como para recurrir a lo más facil... llamarles hijos de puta, no creo que sirviera de nada... llamarles asesinos, es usar el nombre que ellos mismos se adjudicaron... así pues, no es insulto, es simplemente su nombre propio...

Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otra persona, pero eso no importa mucho... han demostrado que lo seguirán haciendo... venden ideales a bajo saldo... el saldo de la mezquindad... el saldo, de la intolerancia, y el saldo de los asesinos... el saldo de una bala disparada por la espalda... el saldo del que impone su fuerza, sin más.

Reconozco que es una estupidez, pero siempre me he preguntado que pasa por la cabeza de alguien que menosprecia de ese modo la vida de los demás... de alguien que es capaz de en un segundo, destrozar los sueños, la vida, la esperanza, las ilusiones... siempre me he preguntado, si esa gente es capaz de dormir, de soñar, de tener esperanzas, ilusiones... de vivir... imagino que no dejo de ser demasiado inocente... porque demuestran, con cada atentado, que no les importa...

La vida para ellos, tiene el valor de la muerte... la vida de un niño de 24 años, sólo vale un tiro por la espalda... y yo me pregunto si la vida de ellos tiene ese mismo valor... me siento mala gente por sentir, que la suya vale incluso menos... me siento miserable por pensar, que dejaron de ser seres humanos, cuando dispararon a ese chico... me siento cruel al descubrir que el odio que sembraron, no tuvo problemas en germinar en mis tripas... porque en caliente, cuesta respetar al que no respeta... pero en algún sitio debemos demostrar la diferencia entre los animales, como ellos, y los seres humanos...aunque no sé si sirve... porque los animales, no entienden por lo visto... porque las palabras les quedan grandes... porque si supieran razonar, no matarían...


Y la fe en el ser humano, se desvanece... se esfuma por momentos... al entender de lo que somos capaces... hoy he de reconocer, que me siento muy miserable...






6 comentarios:

Rodolfo Serrano dijo...

Pues lo has expresado muy bien. Gracias.

yo mismo dijo...

es desolador. no puedo estar más de acuerdo. tenemos que seguir.

Paseando por tu nube dijo...

Cuanta razón tienes, comparto tu rabia e indignación.
Un beso

Paseando por tu nube dijo...

Dentro de la vorágine laboral que bulle en mi cabeza, aún paro todo para leerte y leer las noticias de vez en cuando, y me uno a tí y a todos los que sentimos estos crímenes tan duros de sobrellevar y de aceptar.

Ana dijo...

Por ser de dónde soy conozco a gente que realmente se cree que una vida vale más que otra o, mejor dicho, que una vida vale menos que otra.
Pero, si perdemos la esperanza, ¿qué nos queda?
Un abrazo

Rodolfo Serrano dijo...

sabes que el poema es tuyo. Gracias