31 de diciembre de 2007

En el libertad8

Volví al Libertad... en pocos sitios la sensación de familiaridad es como aquella... a pesar de estar de gente hasta las cejas, o de tener que ver el concierto de Marwan de pie al final del pasillo... no importa... el olor a madera mezclada con risas y copas... el piano reinando en la sala... las sonrisas en las caras de la gente que espera con la paciencia al final de las yemas de los dedos...

Siempre es un placer volver a ver a Marw... tal vez porque el ego suele aguantar a ras de suelo y este chico se empeña en darle empujones... aunque yo sea desconfiada por naturaleza, casi tanto como fría... venía de serie, hay poco que hacer con ello...

Sus rizos creo que son parte de los decorados de mi vida... su camiseta a rayas blancas y azules, que aquel día no vino, pero que es imposible no tenerla en cuenta... esas ganas cuando se sube al escenario... como explicar que se vuelve tan grande... que la pequeña tarima en la que reina el piano, se vuelve un arcoiris de emociones...

Abre aquel cuaderno regalado y los ojos se entornan para que disfruten más el resto de los sentidos... el oido se afina, y al alma se le eriza la piel... como a todos, ¿no?... nunca entendí que la música pueda ser oida de otro modo... creo que nunca lo entenderé... porque es tan grande...

La vida es la más puta del lugar, la música no cambia eso, pero le pone banda sonora... endulza o a veces recuerda... anima y a veces hace pensar... en otras ocasiones duele, es cierto... pero es un dolor distinto... es un dolor que necesita salir... y que dentro, no hace nada más que pudrirse...

Canciones que llevan mucho acompañando mis días... introducciones que arrancan risas y a menudo, aligeran la espalda de reproches... las palmas, los coros... indescriptible... inolvidable, indispensable...

Siempre he envidiado la sensación que se debe experimentar cuando otra gente, canta lo que tu has escrito, y lo hace propio... pero, me gusta también mi parte en este teatro... la de adueñarme de las canciones, y hacerlas mías... la de colarme en cada estrofa y vivir la vida subida a un pentagrama... ¿acaso hay otra forma de vivirla?

Si Marwan canta, hay que cerrar los ojos y dejarse llevar... reir cuando el chandal se convierte en el uniforme... cuando se hace una canción de amor y ropa, y tiene ese sentido... a pesar de no ser de sus mejores canciones, siempre viene bien un poco de pausa en los vuelos sin motor...

Cuando se viste de Jorge Bucay, y convierte una canción, un cúmulo de letras y notas, en un salvavidas... en una terapia de grupo, con la que afianzar los pies... cuando habla de epidemias y arranca la risa de las féminas... cuando le canta al amor y a Damien Rice... entonces el mundo decide pararse... y se para... "y compré para el viaje hacia el centro de tu alma todas las entradas..."... y el alma, se declara en duelo... las manos buscan soluciones para tantas ausencias, y los ojos, ven cristales que cortan las mejillas... sí... yo soy de esas que llora en los conciertos... pero... en algún momento las caretas han de dejar ver el fondo...

Canciones indispensables en mi colección... en mi biografía que no solo vive de fotos, sino que también en acordes... tengo muy mala memoria... así que necesito clavos ardiendo a los que agarrarme, para no perderme en los precipicios...

Y como no... el niño tuvo que cantar el paracaidas... y ahí pierdo el rumbo, el norte, el suelo, la calma... esa canción me da la vuelta como si eso fuera facil... transforma las distancias que yo marco con el mundo, en un centímetro de piel... hace de la frialdad con la que yo me escudo, una catarata de emociones... y aunque parezca una contradicción, creo que lo necesito... para no olvidar que siento, que vivo, que sigo en este circo en el que el vértigo se apoderó de mi conciencia... esa canción me recuerda, que sigo queriendo, aunque aun no sepa que es lo que pasa... aunque duela...

Gracias, al artista... por la música, por sus palabras antes y despues del concierto... porque creo que nos queda poco tiempo de disfrutarle de este modo tan cercano... porque se hace muy grande cuando sube al escenario...

6 comentarios:

yo mismo dijo...

qué alegría volver a verte por aquí, qué dulzura leerte y saber que es la música la que te hace escribir de nuevo. seguro que no hay muchos hombres que despierten tal remolino de sentimientos en ti, seguro que hoy que es el último día del año aún sus canciones y crees que son tuyas, que eres tú la que canta o de la que hablan esas letras... a mí también me pasa. es la ilusión de la música, que te acompaña y vive contigo, conmigo.

espero que estés bien y espero que tengas un feliz año nuevo.

un beso.

Ana dijo...

Me alegra volver a leerte y conocer nueva música nunca viene mal.
Feliz vuelta y feliz año
Un abrazo

CARMEN dijo...

Como me gustaría vivir cerquita de Madrid, para poder ir a esos conciertos.
Me has hecho recordar un fin de semana de hace ya unos años, buscando el libertad8, un Sábado por la noche. Fué estupendo tomarnos unas copas, aunque no pudimos disfrutar de la música.
Sabes a mi también me hacen llorar ciertas canciones, ellas y sus recuerdos.....algunas son como la banda sonora de nuestras vidas.
Lo cierto es que me gusta mucho la música.
Besitos y espero que hablemos pronto.

Rodolfo Serrano dijo...

Tomás no es el Libertad 8, pero merece la pena.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Hola nena, volví de un largo viaje al fondo de mi alma, al norte del pais... y nada más cálido al regreso que pasearse por los lugares de siempre y encontrar sensaciones. Almas detrás de las palabras que son viejas conocidas y nos mueven algo dentro... Ya ves, no podía faltar a la cita ineludible que sienpre tengo con tun rinconcito y sorpresa. !!! ahí estabas !!!, perezosa, pero estás...
Un placer como siempre leerte, y ahora ya me estás mandando alguna canción del susodicho..jajajajajaja. Dicho sea de paso: Por favor..jajajaja.

Besitos y quiero verte sonreir escondida detrás de tus palabras...

Casablanca.

Lunazul dijo...

Ainss, el Libertad.. Con su mini-escenario, esa camarera tan est.. maja, y ese Tontxu persiguiéndonos... Ajajaja!!

Qué buena noche aquella :) Veníamos de ver a Luis Ramiro en Clamores. Y a Conchita! :)

Tengo ganas de volver. Y de ver a Marwan, que aún no pude verle en directo, lástima..

Muchos besos***