3 de octubre de 2007

Convencimientos

Tengo una prima bastante más pequeña que yo... apenas tiene la insultante cantidad de 20 primaveras... y todos los achaques de esa edad...

Intento que entienda algunas cosas, que se involucre en otras... quizá lo hago por su bien, o tal vez sólo por alguna idea egoista de no ser la única soñadora de la familia... quien sabe...

A veces, he tratado de salpicarla de política... con la pretensión de que entienda ciertas cosas, de que aprenda que no vale con pasar de ellos... pero siempre obtengo la misma respuesta por su parte...

-Son todos la misma mierda...

Y entonces cojo mis argumentos, y me los guardo en los bolsillos, entendiendo, que al menos por ese momento, poco más puedo argumentar... me sumo en una inmensa decepción... primero por mi falta de argumentos, y luego porque quizá en el fondo, sé que tiene razón...

Pero, soy difícil de frenar... y nunca me dieron miedo los retos... en mi idealismo (a veces insultante) sé, que ignorar a la clase política, no colabora... entiendo que opinar, y participar de la "manoseada" política de este pais, tampoco es que sirva de mucho... pero al menos, la conciencia queda algo más tranquila... egoismo quizá... seguramente...

La insisto en todo lo que puedo... aunque es cabezona como lo son los 20 años... que parece que no se van a ir nunca... pero también nos abandonan...

Sólo la ví tomar conciencia durante algunos años... el atentado de las torres gemelas, lo vimos por la televisión, estando de casualidad todos juntos... ella no contaba con demasiados años, pero mi hermano y yo, nos giramos, y la dijimos...

-Estas viendo algo que dentro de no demasiado, aparecerá en los libros de texto de los chavales...

Ella abrió sus grandes ojos, y empezó a escuchar... luego pasado el tiempo, me preguntaba por lo que ocurría... hablamos de la guerra "preventiva" y de lo que podía significar... para tiempo despues vivirlo en carne propia... y ver nuestro barrio sumirse en la más absoluta sinrazón...Vallekas, zona 0... Entonces aquella niña, tomó conciencia de algunas cosas... salió a la calle no conmigo, sino con sus amigas... lo que me hizo hacer una mueca parecida a una dolida satisfacción y a la vez decepción de entender lo que tenía que pasar para despertar a ciertos sectores...

La niña se metió de lleno en aquel velatorio tumultuoso... tan de lleno se metió, que apareció pegada a la cabecera... la niña, fue de las que más gritó a los "todopoderosos", exigiendo la verdad... la niña casi nos la detienen diría yo por exceso de efusividad... pero por primera vez en su vida, vió que la política a veces, no se si se notan sus beneficios, pero sin duda sí lo hacen sus errores...

Aquellos días hablamos, hicimos caceroladas, y fuimos en familia, todo el barrio, a votar... la única forma en la que se puede contestar a la sinrazón, es con dosis de razón elevada... que se yo... el caso es que ella se sorprendió (igual que yo, tengo que reconocerlo) de la respuesta de la gente... sintió el mismo orgullo que yo del barrio... pero a pesar de ser tomada como pájaro de mal aguero... afirmé que la gente volvería a dormirse... en la comodidad de la indiferencia... quizá yo también me duermo, no creo ser mejor que nadie...

El caso es que la niña, vuelve a contestar aquello de que son la misma mierda, y yo, a pesar de todo, tengo que darle a menudo la razón... pero que le vamos a hacer... una no es capaz de perder del todo la esperanza, de que en algún momento, esto empiece a tener algún sentido...

2 comentarios:

Rodolfo Serrano dijo...

Hermosa historia, hermosa niña

CARMEN dijo...

Bueno,Bea, no es solo tu prima.Mi hijo pequeño de 18, piensa lo mismo de los politicos de este pais.En las autonomicas y municipales me dijo que votaria a la misma mierda que yo.
Siempre fue un niño con mucha conciencia social y aun hoy lo es. Lo triste es que tiene razon como tu prima.
Besitos niña.