1 de octubre de 2007

Historia

Por fin llueve en madrid...


Me alegro de no tener que circular... me alegro de poder quedarme encerrada en casa, viendo derramarse la ventana... viendo los paraguas de lejos... instrumentos del diablo, que deberían requerir un carnet especial por el bien de los ojos ajenos...




Lucho contra una apatía extraña, apatía que a ratos se me sube a los rizos y conquista mis ganas... apatía que otras veces logro derrotar, en busca de un instituto donde cumplir un plan totalmente premeditado...



Muy mayor para volver a ser estudiante... pero dejar de soñar se me antoja complicado... y rodeada de libros... entre ellos una pasión... la Historia de España... me pierdo entre decretos, constituciones, esperanzas, decepciones, golpes de estado, mentiras, que parecen verdades a base de ser repetidas... mezclado todo con historias de la abuela... con el orgullo del abuelo y su carnet de la UGT... aquel hombre que casi pierde la vida, por no querer quitarsela a otro HOMBRE... que al final, con los bandos, se nos olvida lo importante...





Y entonces descubro que les echo de menos... que los abuelos ya no están, pero siempre me empujan... que más que el puño, es el corazón el que se me aprieta cuando veo ciertas cosas... porque recuerdo el miedo en los ojos de la abuela, y la impotencia en los del Sr Valentín... y eso, para ser sincera me duele más que cualquier otra cosa...



Recuerdo los paseos hasta el Puente, para buscar el picón que despues calentaría la mesa camilla... recuerdo la garrafa de vino para el abuelo... la lengua fuera de caminar al paso de la abuela... la recuerdo cruzando a las bravas mientras los nietos la veíamos desde la terraza al grito de "Abuela por Diossssss!!!!!!!"




Y veo a los ahora jóvenes, mirando con altanería a los mayores... hablando con pereza de sus viejas historias, con los oidos cerrados... ignorantes... podría repetir palabra por palabra las historias de la abuela... podría dibujar (si supiera hacerlo) la mirada del abuelo cuando la política se sentaba a la mesa...



Como olvidar a la abuela escuchando a Extremoduro...


-Estos son paisanos, verdad hija?

-Claro abuela, estos son extremeños también...

-Mira, que ilusión... ponlos otra vez hija...


Mi primer viaje a Trujillo... a los pies de Pizarro... la llamé... como poder evitarlo...




-Abuela, estoy a los pies de tu paisano...

-De quien hija?

-Estoy al lado de Pizarro (que luego lo piensas y era un poco, por no decir un mucho cabrón, pero... es más un simbolo de la vuelta a las raices, que de lo que significa su historia)

-Ay hija no me digas... mandale saludos de mi parte...


Y como no reirme... luego me esperé a que sonaran las campanas del pueblo, para que su mente resucitara ciertos recuerdos... y el teléfono sonaba como las lágrimas...


La puta enfermedad del abuelo... la peor que existe... su memoria jugaba con él al escondite, y poco a poco se fue apagando... se fue aniñando y dejandonos a los nietos huerfanos de sabiduría... se acabaron las historias sobre la zorra, los girtos de "maría!!!!" en la parcela... se acabaron las rodillas del abuelo, y los gritos para que nos escuchara...



















La vida de la abuela entonces, se quedó coja, manca y medio muda... recuerdo sus lágrimas y su "y ahora que hago yo?"... cuidarnos abuela, como llevas haciendo toda la vida... y dejarte cuidar, para variar...


Pero se apagó, de a pocos... el día antes de morir, tuvo en su casa a sus 7 nietos, a sus 2 biznietos, a sus hijas y su yerno... nos la comimos a besos... y esa sonrisa apagada y tristona llenó el salón... sus ojos ya más grises que verdes... su mirada calmada como quien sabe que ya está la misión cumplida... fue como la reunión de despedida, aunque fuera sin ser conscientes de ello... a la mañana siguiente se acabó... una generación terminaba... pero con el orgullo de haber sembrado de muchas cosas a las que vienen detrás...



Y hay quien piensa que sólo son viejos... y yo creo que son lo más grande que la vida nos regala... porque sus ojos saben más que los libros... sus palabras nos hablan de experiencia... y nosotros deberíamos aprender a escuchar con algo más que con las orejas...

5 comentarios:

CARMEN dijo...

Que hermosas lagrimas has hecho caer de mis hojos esta mañana.
Recuerdos.....
Un beso,niña grande.

Azul78 dijo...

Siempre me enseñaron que los abuelos, son el mayor de los tesoros, junto con el resto de la familia...

Y los mios, se ganaron mi respeto, mi amor, y mi orgullo de nieta para siempre...

Gracias carmen...

CARMEN dijo...

Perdona por la h de ojos, hoy era para mi como un Lunes y ando un poco dormida aun.
Lo siento.

Paseando por tu nube dijo...

Es enternecedor el homenaje que has hecho a tus seres queridos, no los olvides nunca, son nuestros referentes.

Pero hoy quería hablarte sobre tu comentario en mi blog, no le des mas vueltas, no mires tras sus letras, no imagines, no sueñes (bueno eso si, siempre). Sabes que lo que tenga que ser, será.
Mientras, no te escondas en casa, ni en el otoño, ni en la lluvia, sigue viviendo, sonriendo y disfrutando de tu joven existencia y de todo lo bello que te rodea
Un beso cielo

Casablanca dijo...

Espero que ese focus haya llegado al destino... ya me contarás, si yo pudiera hubiera hecho lo mismo..jajajajajaj
Sonrisas nena.