16 de junio de 2014

Prólogo



Siempre se repiten los miedos… imagino que ya son parte de mi, y del mismo modo forman parte de cada uno de los sentimientos que vuelco en estas crónicas que acostumbro a pronunciar después de cada acontecimiento importante…

Mi memoria nunca fue una de mis virtudes, soy capaz de recordar detalles minúsculos, y capaz de olvidar hechos trascendentales… a veces no tengo claro si es algo negativo, o un simple mecanismo de autodefensa… El caso, es que las crónicas, me sirven para volver a los lugares donde fui feliz… es una manera de recordar lo que sentí, y así no olvidarlo nunca…

El miedo a no estar a la altura, es otro de mis condicionantes… al final soy consciente de que yo sólo sé escribir de sentimientos, y los transformo en un torbellino que va y viene pero que no queda claro si tiene alguna utilidad más allá de mi autoayuda…

Sea como sea, es inevitable que lo vuelva a intentar, porque sin duda merece la pena el esfuerzo, aunque no tengo tan claro si también lo merecerá el resultado… 

Continuará....

3 comentarios:

Malena dijo...

Siempre merece la pena.Leer lo que escribes es un regalo

Bichita23 dijo...

Nunca te prives del regalo de escribir y de volcar tus emociones y mas si la vuelves un torbellino adelante .... aún hay mucho camino y vida por sentir y contar Saludos fue bueno llegar hasta aqui

sinparaguas dijo...

Me gustó tu prólogo.

Besos