16 de mayo de 2008

Nos quedará el trapecio...

Ahora sí que me queda grande… pero, es que tengo la sensación de que al terminar el concierto, me quedaba grande hasta el alma… será porque creció entre esos acordes, entre canción y canción, con los chascarrillos del niño… será que subido a un escenario, es él quien crece… o tal vez, que todos los ingredientes de la noche, eran una apuesta segura…

El tiempo se resistía a ir pasando, e iba arañando los cercos de las puertas justo antes de marcharse… será que ni él quería perdérselo… será que yo ya empezaba a desvariar… de vez en cuando un plano largo, enfoca la ansiedad bajo el escenario… los nervios, de los que con las alas dispuestas, sólo necesitan una excusa… los que con la primera nota, emprenderán un salto, quizá al vacío, es cierto… pero con la mejor red de todas a sus espaldas… LA MÚSICA

Y en la soledad del cuarto azul, hago mis propias quinielas… el hielo de la presentación, ese primer quiebro… tal vez no resulte fácil romperlo… los nervios imagino que crecerán entre bastidores… pero justo entonces, aparece interrumpiendo mis pensamientos… la corbata al cuello como en las grandes ocasiones… una sonrisa inundada de sentimientos… y creo que con el primer acorde, un alto porcentaje de la sala entendió lo que les esperaba… empezaba con una grande… empezaba dando un mortal…

“Y ahora quién podrá entender, y ahora… quien coño va a ser…” y estoy segura de que todos hemos querido ser Penélope, o tal vez, que Penélope nos espere en algún puerto… y da un poco igual si suena o no la guitarra… porque las ganas hacen mucho mejor los coros… porque la ilusión, en muchas ocasiones, es capaz de oírse… y el despegue ha sido todo un éxito, el suelo se va alejando de los pies “ya ves, yo esperaré… que vuelvas a un concierto…” y yo, justo entonces, lo entiendo… que ese otro cuerpo, es siempre el de la música… que ese es el mejor paracaídas… y que si es Marwan el que canta, pasa de caída en paracaídas, a vuelo sin motor…

Suena de fondo… “porque no ir a buscar en la piscina una sirena??”… pues quizá porque las sirenas, tampoco quisieron perderse el espectáculo, y acudieron a la cita… y el coyote, volverá a ganar… y en Bagdad, una gran paloma blanca desenfundará sus alas… tal vez esta misma noche… porque si algún día el mundo se da la vuelta, tendrá de banda sonora cada una de esas palabras… y descubro, que Marwan, también se equivoca… porque afirma, que nadie le respalda, y no ve a la gente del público… es cierto, no son una compañía grande, no son una multinacional, pero no fallan, están y comparten cada minuto… pero luego lo entiendo… los adolescentes tienen derecho a equivocarse… algo insensato, tal vez, porque la vida y el escenario se parecen… porque canciones y vida, no son tan distintas… y la banda suena de manera que pone la piel en pie de guerra… en la guerra de los sentidos… la de sobre todo sentir, no estar presente…porque si a algún sitio pertenezco, sin duda, es al pie de un escenario…

Distancia, entre su piel y Madrid, hay demasiados kilómetros… y entonces, fue como si los deseos se cumplieran… y en la soledad del cuarto azul, hizo acto de “presencia” él… justo en esa canción, la distancia la rompimos a base de frases tatuadas en la pantalla de un ordenador… no es como el concierto de Cádiz… ahora no puedo susurrar las frases clave en su oido… no puedo jugar con los pliegues que la camisa hace en su espalda… pero, aun con las limitaciones que la geografía impone, logra que mis pulmones respiren mejor… y es cierto… la vida es mirarse… pero a menudo, no sólo con los ojos… y mi nostalgia, se dio la vuelta… y la pena, encontró un gran armario en el que desdibujarse…

Conchita trae a Wendy a escena… y pasa de ser un cuento, a pedir respuestas… y hay días que estamos hasta los cojones del alma como diría Miguel Hernández… pero no es hoy uno de ellos… le dimos vacaciones al desánimo, y preferimos jugar al escondite con ciertos desengaños…

Con ella se abrió la caja de los truenos, y entre la tormenta aparece el niño grande… trae una joya debajo del brazo… una de las primeras canciones que yo escuché en directo a Marwan… porque el próximo verano está a la vuelta de la esquina, y los sueños son mucho más difíciles de cumplir cuando se llenan de promesas… y la mezcla de voces me sigue pareciendo espectacular… y la magia lleva un rato sentada a los pies del escenario para no perderse detalle…

Y hace ya algunos años, la injusticia se cebó con un pueblo… es una historia entre muchas… pero que tiene tintes de optimismo… porque la vida esconde sorpresas… y flores en los jardines… porque todo lo que nos ocurre nos trae hasta donde estamos… porque creo que el papá de la criatura, ha de estar orgulloso de su “obra”… porque el niño es grande, y eso en gran medida, es cosa suya… los pueblos merecen ser libres… todos… quizá algún día, los que tienen el poder económico, descubran que la libertad del alma, no podrán comprarla nunca… quizá algún día entiendan, que sembrar odio y muerte, solo trae rencor… quizá, algún día entiendan…

Y me gustaría enumerar todo aquello que Marwan me dio la oportunidad de descubrir… la primera vez que escuché manuela, por ejemplo… y la sensación que me partió a la mitad al reconocer el final… oportunidad de descubrir, lo que significa dejarse el alma en un concierto… porque ocurre… creo que todos en gran medida la desempolvamos en esas ocasiones… la sacamos de la penumbra de la rutina, y la notamos latir… oportunidad de entender la vida propia cantada por unos labios ajenos… oportunidad de sentirse parte de algo… oportunidad de crear una burbuja, un mundo aparte… ese mundo mejor en el que sentir no es delito, y llorar y reir a la vez tampoco… en el que uno no se siente débil por mostrar… en el que respirar, no cuesta ningún trabajo…

Oportunidad de transformar una canción en propia, y de hacer de ella parte de una relación que empieza… he de confesar que fue el primer regalo que viajó a cadiz… he de confesar que es parte de muchos de nuestros recuerdos, porque se colaste en ellos sin pedir permiso, y sin necesitarlo… oportunidad, al final, de compartir, crecer y creer…

Pero la canción, no habla de eso… y yo le explico a Maria, desde Los Angeles, que ese que canta en internet, es muy grande… que es normal que lleve algo más de una hora, afirmando que escuchará una canción más y se marchará… que es normal, que afirme que se ha quedado enganchada… que es normal, que me pida, que por favor le haga llegar un disco… porque siempre pensé que escribir con las emociones a flor de piel, es lo que hace emocionante el escrito… y cantar de ese modo, tiene las mismas consecuencias…

Ismael Guijarro es invitado al escenario… “empuña” una guitarra y sólo con eso, la piel decidió ir por libre… no esperaba esa canción… juro que no la esperaba… y mucho menos escucharla así… la voz se rompía, las manos apretadas… los ojos no olvidan y el alma tampoco… Vallekas es la mitad de mi vida… y aquel día, una parte de esa mitad, quedó reducida a escombros… creo que después de aquel día, no volveré a ser la misma… creo, que después de oir en directo esa canción, tampoco ella, volverá a ser la misma…

Y me dejo muchas cosas… pero no me puedo ir, sin comentar meninos… aunque le falte la parte en Brasileiro, que al final es la que mejor me sé sin que nadie entienda porqué… los niños suenan arropados, suenan a más mayores… quizá han madurado, han crecido… yo, en mi egoísmo, no sé si quiero que terminen de crecer, aunque a decir verdad, se me antoja inevitable… al menos siempre tendré la certeza (y yo soy de tener pocas), de que en lugar de mirar para otro lado al verles, logré caminar un poco sus pasos… y siempre, por grandes que se hagan, por lejos que se vayan, nos quedará el trapecio…

2 comentarios:

Marjo dijo...

pues me has hecho llorar .... y parece que hubieras estado allí .... aunque no es difícil conseguirlo hoy, porque parezco al madre del artista y cada comentario que leo por ahí me salta las lágrimas .... sabes que le va a encantar y que te "regañará" por no haber ido ... eres su escritora de sueños de escenario ....


lo más fuerte de la noche .... esa canción .... creo que no la esperábamos nadie ... y en el disco tampoco .... le debo un beso en los morros al Guijarro, porque siempre pensé que me moriría sin escucharla en directo ....


en fin!!! lo discho ... que no tengo nada que ver, pero .... me siento como un pavo real :D


un besazo wapa y nos vemos

eva dijo...

Me ha encantado tu crónica, yo como tú lo disfruté por internet. Como Marjorie, la canción con guijarro me encantó, yo tampoco la esperaba.

Yo que sólo lo he visto por la red, me siento felíz de haber estado ahí con él, aunque sea de lejos y que cada concierto que hay suyo la sala está a rebosar y cada vez más

un beso guapa, me has emocionado