30 de marzo de 2008

Ternuras y verdades...

Intentando escribir sin más... creo que en parte perdí ese don, si es que se puede llamar de ese modo... demasiados escudos levantados para proteger de mis propias palabras... ya no se si a mi, o si al resto...

El caso es que me encuentro, armada con el martillo y el cincel, intentando recomponer los escombros de los muros, que yo misma levanté... porque mis palabras no merecen tantos silencios, porque al final, no decir lo que se siente, es siempre ocultar una verdad... o incluso mentir...

Un amigo de este blog, después de regalarme una tarde de charla y un puñado de abrazos, se despidió de mi en la boca del metro de "la latina" pidiendome una cosa... "se feliz niña, no lo intentes, tienes que serlo"... quizá tenía razón... y tengo que serlo y dejar de intentarlo...le he dado muchas vueltas a aquella frase... y he decidido seguir, el camino de los adoquines azules... que el amarillo nunca me gustó...

"Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para tí, que nadie puede hacerte daño... hoy vas a conquistar el cielo, sin mirar lo alto que queda del suelo... "... y sí, en estos días, ando sin pisar demasiado el suelo... la racha es demasiado buena para pertenecerme... conoceis esa sensación de... esto no puede estar pasando?... yo decidí olvidarme de ella... y vivirla...

Mis pies andan por las nubes, caminando entre las arrugas que su sonrisa dibuja... y es cierto... sonrío al pensarlo... acaso eso no es felicidad?... yo creo que sí...

Hoy la música también invade este cuarto azul, y yo me dejo mecer y convencer por algunas de sus letras... yo me dejo mecer, y convencer por sus susurros... por sus grandes verdades y mis largos sueños... por la calma que a ratos me incendia el corazón de nostalgia... la nostalgia de no tenerle todo el tiempo que quisiera... la media tristeza de los kilómetros que nos separan... la certeza de que al final, lo único que nos separa, son kilómetros...

Charlas infinitas, sin horarios... quedarme dormida... yo, que el sueño se me resiste como lo hacía hasta que él apareció... llevo semana y pico sin una sola pesadilla... ni si quiera cuando duermo...

Y yo que juré no volver a tropezar, cumplí mi promesa... porque sin duda, no es un tropiezo, sino algo parecido a un salto... su mano, me hace más fuerte... esta semana santa, me reencontré con alguien que hacía muchos años que no veía... aunque yo casi ni la recordaba... me reencontré sociable, payasa, niña con los ojos abiertos de par en par, y el miedo en el fondo de la maleta, olvidado... no había nada que demostrar... solo vivir... complicado de explicar... pero inolvidable... tanto, que la niña se vino conmigo, y ahora creo que no sabría vivir sin ella...

En el trabajo no necesito máscara... se acabaron los reproches estúpidos de un jefe que ni si quiera era jefe, y que llegó a hundir mis ilusiones sin que yo me diera cuenta... se acabaron las pijas del corazón helado, maestras en el manejo del dinero y las malas artes... ahora trabajo, y no me supone un sacrificio insalvable levantarme por las mañanas para acudir a esa cita... ahora, sólo me cuesta ir despues de comer, pero porque para ello, necesito soltar el teléfono...

Y mi empresa se llama Vesín... curiosa la ironía, pero me paso el día diciendo "Vesín buenos días"... y repartiendo besines es mucho más facil entender el mundo... y planear nuevos juegos que me encuentren mirandole de frente...

La vida sonríe, quizá porque yo también lo hago, y eso me hace verlo de otro modo... no prometimos nada, no quiero prometer nada... salvo verdades, las mías, las suyas, las nuestras... uso la primera persona del plural de forma indiscriminada... porque en un par de semanas nos vamos a Cadiz... porque me espera el mar y su mano... porque iremos juntos a ver a Marwan... porque se implica en lo que a mi me implica... porque me implica en su vida... porque me siento parte de algo, y no una intrusa... porque me siento cómoda y no una okupa... porque el corazón late, y no araña, sólo acaricia...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sigue sonriendo...Me alegras los días y me iluminas las noches...


Dos meses niña...


Besos de tu prinpice...

Paseando por tu nube dijo...

Qué bellas palabras, qué sincera la amistad, que especial el amor, que ricos besines... que mas puedes pedir, hasta tienes un principe.
Un beso azul

Azul dijo...

Prinpice... que suena mucho mejor...