17 de febrero de 2008

Soluciones

Yo suelo utilizar la M-50... la cojo a la altura de la Avda de la Albufera, primero paso por la M-40, y luego paso por la M-31 que une una con otra...

Ese es mi recorrido habitual... pero no por ello ha dejado de suponerme un gran esfuerzo... la carretera que une ambas vías, también es una carretera de "tráfico", pero no precisamente de coches... por allí circulan toxicómanos que van en busca de su propio infierno disfrazado de pico... caminan como sujetos por una gran percha, por los arcenes, por las incorporaciones, por los carriles, cruzan la autovía como si fuera una zona peatonal, y no hay control que los controle más que la suerte...

Hace meses, tuve ahí un percance... en la curva de entrada a la M-31, eran algo más de las 8 de la noche, y yo circulaba despacio, más de lo normal, por suerte... entonces ví una sombra que aparecía por delante del quitamiedo y ví perfectamente que al verme, se avalanzó y se tiró en dirección a la trayectoría de mi coche... como pude dí un volantazo, seguido de otro para evitar el quitamiedo del lado contrario, y seguido de un frenazo que me paró a escasos centímetros de la valla... al mirar por el espejo retrovisor, ví que el coche de atrás había intentado la misma maniobra, pero con menos tiempo de reacción, y menos espacio, le fue imposible...

Vi volar a una persona, y eso no se olvida... le ví pasar por encima del coche y caer en el suelo... y se me paró hasta la sangre en las venas... apartamos los coches, llamamos a quien era necesario, y esperamos... el chaval, al llegar la ambulancia, no solo hablaba, sino que hasta tenía muecas parecidas a sonrisas que no logro entender...

La Guardia civil, en un alarde de ingenio, terminó por colapsarme el humor, ante su insistencia en preguntar, "porqué no me había dado yo contra el quitamiedo"... cansada ya, y comida de nervios, terminé por gritar, "no me he dado, pero si te has quedado con las ganas, agarro el coche y lo estampo, y así, te quedas tranquilo...", el hombre me pidió calma, y yo a él silencio...

Ese tramo de la M-31 es un peligro, por la curva que tiene una nula visibilidad, y también porque aun no consigo entender porque tiene esa hilera increible de farolas, y SIEMPRE están apagadas... los yonkis que van y vienen, lo hacen sin chaleco, evidentemente, pasean por el arcen como yo por el pasillo de mi casa, y a cualquier hora... no importa ni si quiera que llueva, ellos son transeuntes obligados de esa vía...

Pero no entiendo porque esas luces no funcionan nunca, no entiendo porque no se ponen los medios para evitar ese riesgo, que me parece excesivo e innecesario... no entiendo, porqué esa zona de la carretera es una zona sin ley ni normas, sin vigilancia y sin seguridad, tanto para ellos, como para los conductores...

Por pedir, pediría que se eliminara ese gueto de marginación, pero soy consciente de que si no es ahi, será en otro sitio... pediría ayuda para que esa gente encuentre una solución... pediría la legalización de unas drogas que en el oscurantismo de la ilegalidad sólo logran hacer proscritos y desheredados... pero todo eso se me antoja muy complicado como para que nadie lo escuche... por eso, lo unico que pido es que ya que se pusieron las farolas, ya que están ahí, ya que hacen falta... le importaría a alguien, darle al botoncito de On????...

No me digan más... es que ese alumbrado no se puede inaugurar...

3 comentarios:

Rodolfo Serrano dijo...

Un beso.

lunazul dijo...

Está claro que hay cosas que no interesan.

Increíble, pero cierto.

Un beso, nena.

Paseando por tu nube dijo...

Es una de las muchas barbaridades que tenemos que vivir en Madrid, aunque entiendo tu preocupación, pues ese es el mal que tú tienes que vivir diariamente. Lo siento.
Un beso cielo